Lo último

Una banda de felices irredentos

Una banda de felices irredentos

Todo lo que puede ocurrir en un campo de fútbol lo más extravagante se cuece siempre en el costado ambiguo del lateral izquierdo. Es una posición reservada para un tipo de futbolista único: discreto y exuberante a partes iguales, implacable y veloz por castigo divino, incisivo e intermitentemente vago cuando lo que hay que hacer es defender.

Luis Herrero-Tejedor · 3 de enero

Deportes
Detrás de las cámaras

Detrás de las cámaras

La semana pasada fue la primera vez que vi Love actually en mi vida. (...)En la película, Hugh Grant interpreta el papel de primer ministro británico. En una de sus escenas, tras un encuentro con el presidente de Estados Unidos del que sale muy bien parado con respecto a la opinión pública, el bueno de Hugh escucha la radio musical en el dormitorio mientras se desabrocha la corbata (...)

Álvaro González · 3 de enero

Costumbres
El amor después del amor

El amor después del amor

Hace unos días - o unas semanas, esto se pasa volando- presencié una escena muy romántica en una cafetería.

Álvaro González · 27 de diciembre

Interiores
Norteamericanas Ilustres, Ben Marcus

Norteamericanas Ilustres, Ben Marcus

De Norteamericanas Ilustres diré poco porque considero que lo mejor es acceder a semejante obra maestra suprema de la escritura sin saber nada de ella. Lo ideal, de hecho, es que a uno le sorprendan regalándole el libro y quede sorprendido por esa portada tan rara

Jose Sanz · 26 de diciembre

Libros
Una ametralladora de metáforas

Una ametralladora de metáforas

¿Qué debo hacer para que sepan que lo único que busco es provocar un temblor? No quiero colgarme la medalla del profesor que le cambió la vida a uno, a dos o a cientos. Solo quiero provocar en ellos el asombro una vez, porque con uno basta para perseguirlo toda la vida.

Carlos Maortua · 22 de diciembre

Libros
Mojarse a gusto

Mojarse a gusto

El pasado lunes me robaron el iPad personal en el parking de un centro comercial. ‍Si bien es cierto que algo entró en mi estómago —la incomodidad de la invasión de la intimidad— el disgusto objetivo no lo cogí por el robo sino por cómo mi padre se tomó el robo.

Marisa Reverte · 21 de diciembre

Interiores
No puedo, tengo pesca

No puedo, tengo pesca

Vivo en un sitio en el que el mar rodea la ciudad como una bufanda a un cuello en un día de frío. El mar es parte esencial del gaditano aunque solo sea a la hora de salir a correr o caminar por el paseo marítimo de la ciudad.

Álvaro González · 20 de diciembre

Interiores
La elegancia de perder el metro

La elegancia de perder el metro

Nada más humillante, en efecto, que cabalgar hacia el vagón y ser tajantemente rechazado en el umbral. Y nada más absurdo, pues en dos o tres minutos otro vendrá a sustituir al previo y perdido metro.

Ángel Insua · 20 de diciembre

Internet
Threads y Carlos Boyero

Threads y Carlos Boyero

Y me quejo, claro que me quejo, aunque sin subtítulos, porque siento que estoy a media red social más de colapsar, porque no sé si puedo entregarle no creo que mi cuerpo y alma pero desde luego sí mi tiempo a nuevos algoritmos.

Luis Alonso Agúndez · 19 de diciembre

Internet
Nochebuena: NPCs y malos finales

Nochebuena: NPCs y malos finales

Se acercan las Navidades y con ellas sus preparativos. Yo la verdad es que para sobrellevar momentos vitales tediosos, tiendo a ver la vida como un videojuego de plataformas con sus distintos niveles, mazmorras, NPCs y malos finales. Y la Navidad y sus preparativos la verdad es que son un juegazo.

Uxía Beiras · 18 de diciembre

Costumbres
Fumar en sitios (y otras cortinas de humo)

Fumar en sitios (y otras cortinas de humo)

El caso es que se asoma la patita con prohibir fumar en los callejeros apéndices de bares y restaurantes y claro, se lía un follonazo dialéctico sobre el tabaco.

Fernando López-Pita · 12 de diciembre

Ideas
@piedras.tirar: la vuelta del costumbrismo

@piedras.tirar: la vuelta del costumbrismo

Cuentan que hubo un tiempo en el que internet celebraba lo común, lo sencillo, lo puro y lo anónimo. Un internet previo a las redes sociales y las marcas personales, donde no se trataba de demostrar virtudes morales u originalidades gastronómicas sino perseguir un objetivo menos ambicioso: pasar el rato. Pues bien, ese internet costumbrista está de vuelta.

Fernando López-Pita · 11 de diciembre

Internet