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Artículo aleatorioSM 26: Tan poco lunes
Este lunes mateíno es quizá uno de los menos lunes del año.
Álvaro BoroLa Turra: Sigo a un ciervo dorado que me lleva siempre a ti
+ Asia Menor, Medium Build, Mary and The Sharks, Ibibio Sound Machine, This is Lorelei...
Mj BernáldezSM 26: Consumiciones como puñaladas
No acabo de entender la querencia por la terraza y tenernos a todos bien estabulados. Las fiestas tienen que vivirse por la calle, con cierto caos y afluencia torrencial.
Álvaro BoroLa cuestión nacional de la tortilla de patata
La fábrica que hace las de Mercadona produce ochenta millones de tortillas al año. Manda huevos que, en la comida que más define al país, nos dejemos embaucar y la vagancia, el conformismo y la desidia nos hagan contentarnos con sucedáneos.
Álvaro BoroO Loxe Mareiro, entre el mar y el cielo
Una crónica altamente degustable del restaurante del verano, O Loxe Mareiro, un rincón irreplicable de Carril que pone en valor la riqueza de la ría de Arousa.
Carmen BadíaImárgenes #1: The Falling Man
La fotografía de Richard Drew apareció aquel 12 de septiembre en The New York Times, sí, pero no fue portada. El problema de la imagen era, precisamente, ser perfecta. Un hombre se precipita de las Torres Gemelas y queda capturado por una cámara.
Manu MartínSM 26: Aquí empieza todo
Veo San Mateo como el remate de un verano que no debería terminar jamás
Álvaro BoroEl placer de matar la novela (otra vez)
Podríamos pensar que calificar la premisa de un texto como «evidente», como, por ejemplo, el muy rimbombante «fin de la novela», convierte dicha defunción en un hecho.
Adriana Murad KoningsFrancisco Bescós: «No entiendo por qué tengo que renunciar a querer gustarle a un lector»
Cuando llego a entrevistarle, ya está esperando en la barra con un café. Francisco Bescós –al que desde ahora llamaré Paco–, insiste en que está un poco desentrenado en esto de dar entrevistas.
Álvaro Boro¿Qué es una casa?
Supongo que todos los migrantes tenemos una relación compleja con el retorno. En mi caso hay un tema que lo dificulta desde hace unos años: una casa. Pasé más de diez años en Buenos Aires y, como al quinto o sexto, entendí que yo iba a Colombia, pero yo volvía a Argentina.
María del Mar RamónCarta a mi bigote
Querido bigote: ¡ Recuerdo perfectamente la primera vez que nos conocimos. Fue un noviembre en Milán, ¿te acuerdas? Yo estaba de Erasmus, y lejos de casa —pensé— ¿a quién le va a molestar que me deje bigote?
Javier GoezEl problema del buen monstruo
En todas estas historias se nos insta a empatizar con el monstruo siempre y cuando este pierda su capacidad de incomodar. Surge así el problema del buen monstruo, mediante el cual la diferencia se neutraliza y se vuelve edulcorada
Pere FullanaBesos mojados en Bourbon y cigarros
Hay papás tristes y papás funcionales. Carceleros y antiguos presos. Papás útiles, papás con suerte. Brutos, maridos, borrachos excelentes. Papás de apellido importante como el Cid Campeador: Jorge Mario Pedro Vargas Llosa, Luis Martínez de Irujo Hohenlohe.
Paloma GonzálezAmores de aeropuerto
Hay algo que me sucede cada vez que piso un aeropuerto a solas: me enamoro con facilidad.
Álvaro GonzálezDejad que los chavales farmeen
Observo en mi generación un alarmante ataque de dignidad. En los boomers no me extraña tanto, al fin y al cabo, más de la mitad se creerían un vídeo de Pedro Sánchez saltando la frontera de Ceuta a caballo. Pero en los millennials me choca un poco. Primero, por una cuestión de legitimidad: cuesta creer que la generación que hace 15 años se compró la Power Balance se crea con la autoridad para hablar de las batallas de aura.
Pierre LLNo sex #67: ¿Cuándo tiraste tus deseos por el desagüe?
Es este pasado mes de agosto y yo estoy viendo Love Story, la serie que repasa en nueve capítulos la celebérrima, caótica y trágica historia de amor de John Kennedy Junior y Carolyn Bessette (...) Ahora ya es septiembre, Gloria Steinem acaba de morirse y yo me voy a mi estantería a releerla
Carla MouriñoColoturismo
Creo que la situación del turismo se nos está yendo de las manos, que no sabemos gestionarlo.
Claudia CarrascoFlannery O'Connor
En uno de mis arrebatos investigatorios, a principio de año di con Flannery O’Connor: católica empedernida, grabadora por afición, salvadora de aves, conviviente con cien pavos reales y escritora salvaje, madrina del gótico sureño.
clifford.El asco de narrar
Ante el evidente fin de la novela propongo dos formas fundamentales a través de las cuales la escritura está encontrando nuevos senderos por los que avanzar: fragmento y flujo.
Jorge BurónMudarse: informe de incidencias
Me estoy mudando a una casa en la que viviré a largo plazo, y ello me obliga a hacerme preguntas como cuál es la firmeza ideal de un colchón o si confío en alguien lo suficiente como para entregarle el segundo juego de llaves.
Iratze ArrigainAste Nagusia: ¿Conciertos, cerveza y revolución?
¿Cómo evitar que acudan más foráneos que sospechosos habituales? No se puede y precisamente ahí reside su encanto: todo el mundo es y será bienvenido a estas jaias eclécticas.
Sara A. GarridoEn cada mesa no hay nadie
Noticia, reportaje, crónica, columna. No contenido, no piezas. Hablar de “piezas” o de contenido es igualar la panga del DÍA a la merluza de Burela, los episodios nacionales a montículos improvisados para el Scalextric.
Miguel Gómez Garrido¿Por qué es importante leer a Vázquez Montalbán?
Manuel Vázquez Montalbán nació en Barcelona en junio de 1939, es decir, con el país recién estrenado en su versión peor, y en el Raval, que entonces era el Distrito Quinto y no una ruta de free tour con paradas fotografiables y un problema grave de seguridad. Hijo de un preso, criado entre el hambre de la posguerra...
Pablo Abelleira MariñoLa Turra: I want solitude and silence but I get noise
+ Chat Pile, Dahi, Matilda Mann, Amelie Lens, AKRIILA...
Mj BernáldezEl mercado de los que trabajan la tierra
Entre bragas, calcetines, libros de saldo, bisutería al más puro estilo Zapatero o quincalla a precio de oro, uno puede encontrarse en muchos mercadillos asturianos a mujeres y hombres —tradicionalmente ellas, ahora ya está mucho más equilibrado— que venden su cosecha directamente, sin intermediarios. Uno puede comerse un tomate con su carne tersa y un olor intenso que la tarde anterior fue arrebatado de su planta o, por ejemplo, unos kiwis magníficos que los abuelos de mi colega Litos recolectaron esa misma mañana en su finca de Las Caldas.
Álvaro BoroArtículos, cultura y eventos.
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