__MESSAGE__
Ale, bueno. Dame un besito
Hoy es lunes y ellos van paseando. Seguramente me haya equivocado. A lo mejor no tienen nietos, ni perro, ni médico.
11 de octubre 2024
Hoy es lunes y ellos van paseando. Seguramente me haya equivocado. A lo mejor no tienen nietos, ni perro, ni médico.
Este lunes ha amanecido en octubre. Huele a nueve de la noche y a lluvia. Han dejado de caer gotas, pero la humedad reina en las calles. También suena el ruido de los coches al pisar los charcos. Mi deficiente vista, por culpa del astigmatismo, me permite ver de manera exageradamente distorsionada la calle, iluminada por los destellos de colores -blancos, verdes, rojos y amarillos- que emiten los semáforos, faros, carteles, casas y farolas. Mis ojos ya se han acostumbrado a descifrar y adivinar qué tengo delante. A medida que nos acercamos, reconozco a dos personas caminando bajo la protección de un paraguas.
Tan solo chispea. No es incómodo. Aunque yo también he sacado uno del bolso para refugiarnos debajo, sobre todo para que no se me moje demasiado el pelo (por lo de no lavármelo todos los días, un día sí y otro no).
Ellos van a paso lento. Nosotros vamos un poco más acelerados; son muchos años lo que nos diferencia. No es una pareja joven precisamente; llevan mucha juventud acumulada. Pasean tranquilos en una noche lluviosa de lunes, sabiendo que tal vez no tengan nada mejor que hacer y que mañana tampoco les pillará la prisa por madrugar ni ir a trabajar. Eso ya lo hicieron hace muchos años. Me gusta imaginar de qué hablarán. Vamos unos cuantos pasos por detrás. Tampoco me voy a entrometer. Voy charlando contigo, de ellos, y también te ríes de lo que explico.
Me imagino que estarán organizando su semana. Tal vez tengan que ir a recoger a algún nieto a la salida del cole, llevárselo a clases particulares de piano, ballet, fútbol, tenis, natación o a clases de repaso de matemáticas; o a merendar, o a dar un paseo, o de vuelta a casa de sus padres. O tal vez estén organizando la compra: "Mañana hacemos lentejas, o un cocido, o migas, o albóndigas”. Quizás hablen de esa exposición a la que quieren ir, de ese restaurante que quieren probar, de la película que han visto, del programa que han escuchado o del libro que están leyendo. O estén pensando en la cita médica que tienen esta semana, la revisión de la vista o del dentista. Tal vez solo hablen del frío, que hoy ha refrescado. Que tienen ganas de cenar una sopa caliente. O que están cansados.
O quizás no hablen de nada. Porque a veces, muchas veces, toca hablar de nada. Pasear en silencio, escuchando la lluvia y descifrando las figuras y carteles que consigues reconocer por la calle. Pasean sin prisa, ya han corrido todo lo que debieran. Anduvieron por todas las calles que pudieron. Han reído y llorado, comido, dormido, disfrutado y sufrido a partes iguales. Pasean con una vida encima y ya nunca más han vuelto a correr. Se dedican a pasear, con el cariño con que se dedica uno a un oficio. Es un oficio al que hay que dedicarle mucho tiempo, toda una vida precisamente. Pero, ¿hace falta algo más? Creo que es de los ejercicios que más ayuda a despejar las dudas, a aliviar los problemas y a tomar decisiones. Navegar sin rumbo, con sol, calor, lluvia o frío. En tu ciudad natal, de prestado, de visita o desconocida. Solo o acompañado. Un viernes o un lunes.
Hoy es lunes y ellos van paseando. Seguramente me haya equivocado. A lo mejor no tienen nietos, ni perro, ni médico. Quizás no cocinan, no les gusta leer, ni las películas, ni las exposiciones, ni los restaurantes. A lo mejor todo lo que pensaba era lo que estaba hablando contigo, sin decírtelo, en muchos años. Tal vez he caído en una ensoñación mientras iba paseando y el sueño me ha atrapado mientras miraba a estos señores que teníamos delante.
Vas sujetando el paraguas y frotando tu mano con mi brazo, para que no me coja el frío. Abandono mi estado onírico y llegamos al semáforo en rojo. Pasa un coche. Nos hemos quedado al lado de ellos y ahora escuchamos con claridad lo que le dice ella: “Ale, bueno. Dame un besito”, mientras inclina su cabeza con los labios de un pez. “Hasta mañana, guapa”, le contesta él con entusiasmo.
Quizás nunca estuvieron casados. Tal vez aún son novios, o es su primera cita. O son dos viudos que se sienten tan solos que necesitan compañía. O amigos. Quién sabe. Tal vez alguno de los dos tenga un viaje, o no tengan prisa. El semáforo se pone en verde. Él sale del paraguas y camina a mayor velocidad. Ella sigue por la otra calle. Nosotros seguimos detrás de él, más despacio. Tanto, que lo pierdo de vista y se camufla con la oscuridad. Ahora no quiero tener prisa.
¿Qué opinas?
Sin comentariosListado de una rumiante
Por María Olmedo
Aquí tengo una selección de la lista de estupideces que hacen que me sienta una vaca.
Desamor en Vinted
Por María Olmedo
¿Se puede poner precio al desamor? Lo sorprendente —o quizá sólo inédito para mí— es que hay gente en el mundo que piensa que sí.
Los ilusos
Por María Olmedo
Pienso que la vida adulta no es otra cosa que luchar contra todo lo que mata la ilusión. Ha llegado septiembre (al fin)
Tu nueva novia me la suda
Por Nadia Risueño
Todo lo que no aceptas con una pareja acabarás aceptándolo con la siguiente. Te atropellará sin importar la forma.
Un verano te romperán el corazón
Por Claudia Vila
Es verano y eres joven, pero tienes el corazón roto, de modo que no te sirven ni el verano ni ser joven ni todas sus consecuencias (...) Te han dejado en el peor momento (siempre es el peor momento).
Levantar cabeza
Por Patricia Conor
El día que empecé a pensar este texto yo cruzaba los antiguos Callejones de El Perchel, de camino a la manifestación por la vivienda del 9 de noviembre de 2024. Caminaba hacia delante cuando el sonido de una grúa de demolición me sacó de mi ensimismamiento. Alcé la cabeza y observé atónita cómo una bola de derribo impactaba contra el muro de piedra que hasta entonces las vecinas, que miraban conmigo, habían llamado barrio, habían llamado casa.
Abónate a sustrato.
Apoya el trabajo de María Olmedo
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES