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Wallapop cry
Pagar por matar ricos en Sarajevo. Masticar igual que pienso. Pero mi terapeuta me dice. No tienes cojones.
16 de julio 2026
Pagar por matar ricos en Sarajevo. Masticar igual que pienso. Pero mi terapeuta me dice. No tienes cojones.
Le quiero pelear al mar.
Golpes, punchs, ganchos.
Pero mi terapeuta me dice:
No tienes cojones,
Y claro no los tengo.
No me cuelgan dos bolsas de pelo y piel.
Polipiel fálica.
Pero me cuelgan otras cosas.
Tengo el corazón en los pies. Extrasístole.
Las paredes se achican.
El techo me roza las pestañas.
Me caigo si trato de alcanzar a mirar más allá de la cocina.
Sueño que se me caen los dientes.
Sueño con la muerte.
A las personas lúcidas se nos da bien eso:
pensar en la muerte.
Solo las criaturas de la noche piensan en la vida.
Y aunque el día llegue para todos.
Solo las criaturas de la noche piensan en la vida.
Pensar que la muerte es una bendición me deja vivir tranquila.
Ahora cuando en la tarta haya velas desearé mientras soplo,
morir.
Y seguir muriendo porque solo así.
Entonces solo así.
Podré pelearle al mar.
Golpes, punchs, ganchos.
“Tuviste cojones” me dirá mi terapeuta.
Y sonará la muerte en las campanas de mi pueblo.
Cause it's a bittersweet symphony, that's life
Las mujeres antiguas hablan de valentía y huevos desde la ventana.
Se ríen del taichí para principiantes.
Las mujeres de ahora no queremos eso.
Ser valiente no significa no tener miedo.
Lo leí en un foro para mujeres con cáncer.
Recomiendan Mamá de Penelope Cruz y tatuarse los pezones.
(para no sufrir necrosis).
Estoy… um… cómo decirlo… como un muñeco Michelin.
Dicen que el cáncer son sentimientos reprimidos.
Yo creo que son las cervezas de tu marido.
A las personas lúcidas se le da bien eso. Reírse con la muerte.
Ofrecer verdad y extrasístole.
Solo las criaturas de la noche piensan en la mentira.
Solo la verdad me permite un vuelco al corazón.
Y pelearle al mar.
Vestida de fuego.
Golpes, punchs, ganchos.
Mis dientes en su sitio, las caries aún ahí.
Pero mi terapeuta me dice que no tengo cojones.
No veo el camino
No veo el camino
Pero me gusta guardar algunas cosas para mí
Porque me gusta mantener mis problemas dibujados
Mira cómo el viento me adelanta, mamá.
Se me nota en los pies y en la cara.
Que se me pone guapa al llorar.
Ojos almendra, mofletes rosados.
Lloro burbujas de Nenuco.
Porque la belleza no puede ser destructible.
Y huelo a sudor.
La tristeza es barata, aburrida.
Común
Hasta la más triste vende en Wallapop.
Estantería Billy perfecta para organizar tus pastillas precio 50 euros no negociable.
Mancha las bragas de mierda.
Hace ruido al masticar.
Me dicen qué dulce parecés,
dicen qué dulce que sos.
Pero soy una de esas mujeres de Johanna Hedva.
Y puedo mentir aún diciendo la verdad.
Pagar por matar ricos en Sarajevo.
Masticar igual que pienso.
Pero mi terapeuta me dice.
No tienes cojones.
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