Música

¡VIVA EL POP!: una carta de amor colectiva

Cometeríamos un gran error si lo encasilláramos únicamente en los grandes nombres de la radiofórmula o en los éxitos comerciales de turno.

9 de octubre 2026 · 2 comentarios


Primero de todo: ¡larga vida al pop! Segundo: ¿qué es el pop?

Es una pregunta que me asalta con insistencia en los momentos de catarsis lúdico-festiva, supongo que porque el 95% de esos momentos orbitan en torno a la música: entre el sudor de una sala de conciertos, el ritmo constante de una pinchada a deshoras o las conversaciones de barra de bar que arreglan el mundo hasta que encienden las luces. Pero el pop no solo vive en el ruido ni exige la presencia de una multitud. También habita en nuestras soledades más reflexivas, sirviendo de refugio para todos los que no podemos soportar un solo segundo de la existencia sin una banda sonora sonando de fondo. De alguna forma indispensable, el pop siempre ha estado ahí, no solo acompañándonos como un mero fondo acústico, sino moldeando nuestra educación sentimental mucho antes de que aprendiéramos, por ejemplo, cuánto escocía un amor no correspondido.

A todos se nos llena la boca al pronunciar POP: suena potente, redondo, directo, sencillo, fácil. ¿Lo es?

Si acudimos a la Real Academia Española, la respuesta es fría y analítica: Estilo musical de origen angloamericano nacido al final de los años cincuenta del siglo XX, caracterizado por la creación de canciones de ritmo marcado acompañadas de instrumentos eléctricos y batería, y que busca lograr una gran difusión comercial. Definición dolorosamente anestesiada. La RAE se olvida del nudo en la garganta, del truco de magia que ocurre en el minuto 2:15 de un tema, de la importancia de la nostalgia o del impacto de un estribillo coreado a pleno pulmón entre gente que siente lo mismo que tú. Es imposible hablar del pop desde la objetividad. El pop no requiere de análisis, requiere de sentimientos.

Cometeríamos un gran error si lo encasilláramos únicamente en los grandes nombres de la radiofórmula o en los éxitos comerciales de turno. Como sugería el sociólogo Simon Frith, no funciona como un producto de consumo más, sino como el idioma con el que gestionamos nuestro mapa emocional, borrando de un plumazo esa frontera absurda entre la "música culta" y lo "popular". Mark Fisher decía algo parecido cuando hablaba del pop como el gran artefacto del siglo XX para procesar el deseo, la memoria y el futuro; una rendija por la que colar la experimentación más radical dentro de un paquete de tres minutos al alcance de cualquiera. El pop es, en el fondo, el arte de traducir el caos del mundo en emoción pura.

Consciente de que ninguna enciclopedia ni ningún algoritmo podían capturar la verdadera dimensión de este artefacto cultural, quise hacer el ejercicio al revés, preguntar a quienes conviven con él desde las tripas: amigos y poperos de corazón, personas que sostienen la escena, que sufren la música y que la celebran a diario. A través de sus miradas, sus obsesiones, sus metáforas e incluso sus dudas existenciales, hemos construido esta carta de amor colectiva:


Dela – Encargado y técnico de luces (muchas veces) en la sala Loco Club desde hace 14 años:

¡Viva el Pop! La frase que en su día gritara el insigne Juan de Pablos, tiene para muchos un significado de pertenencia casi patriótico. Como si la música Pop fuera un lugar en el que vivimos. No se trata de una etiqueta, es mucho más complejo. Porque en el maravilloso mundo de las etiquetas musicales (que se lo digan a los redactores de la Rockdelux) la que engloba el Pop es tan inmensa como la vida misma.

Cada cual la siente y la interpreta desde su propia perspectiva. La mía, sin ser única ni mucho menos original, parte de la preadolescencia, cuando descubrí que una canción Pop me hacía sentir cosas extrañas que no sentía, por ejemplo, saliendo a la calle a jugar con amigos. Me aportaba felicidad mezclada con una ensoñación en la que mi mente imaginaba un mundo alrededor de escasos cuatro minutos.

Para unos el Pop no es más que un estilo musical en el que colocar a unos artistas que intentan llegar fácilmente a ser eso, populares. Para mí es sentir un pellizco en un acorde, en un puente, en un solo (breve) de guitarra o en un estribillo. Algo intangible que te transporte a ese lugar en tu cabeza que te gustaría habitar. Un verano italiano, una playa en California, un otoño escocés o una tarde de lluvia en tu propio barrio. En amores pasados, presentes y futuros, en el recuerdo de alguien que ya no está. Incluso en anhelos sociales y búsquedas de un futuro mejor. Rupturas, adicciones, pérdidas e incluso violencia. Todo cabe en una canción Pop. La perfección es el Santo Grial si hablamos de canción Pop.

Aunque hay miles de canciones perfectas, tanto quienes las componen como los que las escuchamos, seguimos la búsqueda. Una:



MJ – Periodista musical ya conocida en esta casa:

El pop para mí siempre ha sido bastante onomatopéyico y tendría la forma de una burbuja. Desde el momento en que se forman, las burbujas y las canciones pop crecen y generan una expectativa, rodeadas de brillo y ascendiendo. Hedonismo sin propósito. En ese camino la burbuja va tomando forma, redondita, casi perfecta. Puedes usar jabón del bueno o del que te pille a mano. Puede ponerse el chamber- o el hyper- delante. Puedes ponerle el -punk o el -rock detrás. El resultado será el mismo: un elemento que ocupa tu atención sin más pretensión que entretener. ¿La duración justa? 3:33. Algo fácil de de conseguir pero mucho más complejo en realidad. Crece la burbuja, salta el estribillo, asciende hasta casi perderse y, entonces, en el puente de la canción, POP, estalla. Y ese final, en lugar de ser una decepción, es una descarga de dopamina que te obliga a darle al play una vez más para poder seguir dentro de esa burbuja otros 3:33 hasta el infinito.



Manolo – Diseñador gráfico (de muchas cosas musicales entre otras) y batería de Cien Galgos:

POP es el ruido que hace un tarro al abrirse. También es el momento exacto en que una canción te emociona. Lo es todo.



Carmen – Ex-cantante de Sonido Ordeno y gran cantante en general:

Hot take del que no estoy absolutamente segura: a todas las melómanas nos encanta un tema de estructura rota. Abstracta. De repente una canción sin verso y estribillo, sin outro o un gran final. Un pretty V, una John Glacier. Una modernez de chica rara y misteriosa. Solo un verso y el siguiente y poco más pero una producción absolutamente animal y rompedora. Una canción súper indie que no conoce nadie (aunque en verdad la conoce bastante gente del nicho). Todo eso: por el culo. Pero ¿qué hay de esas canciones de estructura hegemónica? Estrofa 1, estribillo, estrofa 2, estribillo, outro, estribillo. Pelos de punta. Una buena canción pop por la que se pagan millonadas de derechos de reproducción. Canciones de películas románticas comerciales. Canciones de una época en la que seguir el camino marcado por el sistema capitalista creyendo que algún momento seríamos felices y nos sentiríamos plenos. El pop es la nostalgia de los tiempos mejores. El pop es veinte mil personas en pie en un campo como dice Pulp, un delirio de una masa de gente movida por una especie de sentimiento hasta el sinsentido.



Pozu – Guitarrista de Ku!, promotor en Espolón y madrileño:

Creo que si le gusta a mi madre y a mi también, es pop. Pop es música popular. Es la música transversal a generaciones e ideologías. Cuando pienso en pop pienso en los Beatles o en Michael Jackson. Pero no es solo eso, el pop es lo de todos, el pop somos todos (como hacienda). Y por eso aunque digas que no te gusta, te gusta, yo lo sé y el pop también. Pienso en los 40 principales, en La Oreja de Vangoh, en Dua Lipa...

Pero el pop también son otras cosas.

El pop me hace plantear preguntas…preguntas de carácter serio:

1.⁠ ⁠Si una canción es pop en Tailandia, ¿también lo es en Francia?

2.⁠ ⁠¿Es el folk, el pop de antes? ¿Folk = Proto-pop?

3.⁠ ⁠¿Puede ser algo pop pero no mainstream? No sé, yo creo que sí, pero no estoy seguro.

4.⁠ ⁠¿¿¿C.Tangana es pop???

No lo sé. Lo que sí que sé es que esta canción me parece una muy buena canción de pop porque entra igual de fina en un after que en ese divertido momento que es ponerle canciones a mi madre en el coche.



Avo – Cantante, guitarrista en Bernal y co-padre de Discos 17 Dolores:

Una noche de marzo subí al escenario de una orquesta en fallas con la plaza llena y grité: “Visca el pop!” a lo que nadie me respondió. A continuación grité: “Visquen les falles!”, la plaza se vino abajo de la emoción y logré salir vivo de ese escenario.

Me gusta pensar que una canción POP sucede cuando la primera motivación para escribirla y componer ha sido simplemente hacer una canción. No has querido demostrar nada, ni satisfacer, ni impresionar; has compuesto una canción persiguiendo las ganas de coger un instrumento y jugar a hacer melodías.

Una canción POP es sencilla, lo complicado es mantener esa motivación y no hacer caso a los fantasmas del pasado, que aparecen en el presente, cuando proyectas cuál puede acabar siendo el futuro de la canción: ser publicada, subirla a historias, enviársela a esa persona o dejarla en notas de voz. Admiro a quienes lo consiguen.

Este pensamiento sobre el POP también abre la puerta a que cada vez más gente haga canciones y nos demos cuenta de lo sencillo que es contar tu semana en 16 versos. Os invito a que probéis a coger un instrumento (o invitar a alguien que lo haga por ti) y contar tu semana en 16 líneas sin utilizar más de 2 acordes, un MI y un LA, por ejemplo. Es divertidísimo.

En lo personal, el POP ha estado presente toda mi vida, en las primeras canciones que escuché y en las primeras que compuse. Me esfuerzo cada día para que así siga siendo. Es por ello que pienso que rodearse de gente que cuando grites “Visca el pop!” respondan “Visca!” es importante.

El POP debe ser celebrado.



Pablo – Bajista en Mala Gestión y gran lector:

Una canción pop perfecta se define no por la cantidad de notas por segundo o por la dificultad de sus arreglos (aunque haya canciones muy complejas que son himnos del pop como alone again naturally) sino por la capacidad de transmitir una sensación, bien sea felicidad, tristeza, melancolía, nostalgia… de una manera efectiva. En este sentido me recuerda mucho a la comida popular. Un plato de lentejas o una tortilla de patata no son preparaciones que destacan por su gran complejidad o su innovación sino por cumplir con su cometido a la perfección: satisfacer las ganas de comer algo que esté bueno y hacerte cosquillas al cerebro. Otra cosa que tienen en común es que un plato de comida de toda la vida te puede llevar a momentos lejanos o a sensaciones muy concretas. La música y en concreto el pop nos lleva también a esas sensaciones debido a que por su simplicidad y su carácter directo es un estilo que tiende a compartirse y con la que se suelen crean memorias.

Para mí un ejemplo perfecto de canción de pop es Silly Love Songs de Wings, porque no trata de ser otra cosa de lo que es. Es una canción simple, de letra fácil y melodía pegadiza que se incrusta en tu mente.



Ángela – periodista cultural y poeta de guardia:

El pop es esa amiga imprescindible en cada fiesta. El género por excelencia de la celebración. No he vuelto a sentirme tan liberada desde aquellos diecisiete años con el estribillo de ‘Dancing Queen’. No he vuelto a mirarme al espejo como cuando descubrí ‘Born This Way’, de Lady Gaga. A las adolescentes de los pequeños pueblos industrializados, la libertad nos llegaba en monodosis, a base de melodías comerciales expansivas acompañadas de videoclips repletos de fantasía. A algunas, aquello nos permitía vislumbrar otro mundo; a algunas, ahora Amaia les infunde la ilusión de defenderlo. Lo importante es que, con el pop, siempre hemos podido bailar todas.

Así, deseemos que siga sonando y que nosotras continuemos celebrándolo.



Karrots – promotora de conciertos y alcaldesa de València:

El pop para mí es como un corazón. Como un motor que hace que todo lo demás funcione. Todo gira alrededor del pop. En un sistema planetario, el pop sería el sol y la vida serían los planetas y astros girando a su alrededor. El pop es emoción, es intensidad, asombro, energía. Es lo que me hace levantarme de la cama cada día, mi compañero eterno de vida. Doy gracias al universo por haberme acercado al pop, y a todas y cada una de las personas que hacen que exista.

Una canción de pop perfecta entra por tus oídos y altera la química de tu cerebro haciendo que todo esté bien. Porque cuando suena el pop, todo está bien de verdad. Y, para mí, una canción de pop perfecta sería Viaje a los sueños polares de Family (y en general todo el álbum Un soplo en el corazón, biblia sagrada del pop).


Después de esta carta de amor al pop… ¿Qué es? Lo que está claro, es que el pop es un refugio colectivo. Podría ser cantar con Los Lagos de Hinault en Beti Jai aquello de “¡vivan las canciones tontas, los bares de copas, la primavera y el amor!”. Y también podría ser asumir el manifiesto de El Buen Hijo en El pop es la muerte: “¡Viva la vida y el pop y las historias llenas de ciencia ficción! (...) Solo estaré muerto cuando no quiera bailar”.

Mi canción:


Aquí una lista con todas estas CPP (Canciones Pop Perfectas), colaborativa como debe ser el pop. Añade la tuya:

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