
/Internet es sorprendente y las personas que lo usamos, más todavía: hace unas semanas, se hizo viral la noticia de que Aphex Twin superaba a Taylor Swift en número de reproducciones en Youtube. Aparte de este peculiar sorpasso, por otro lado, su disco ‘drukQs’, de 2001, está petando las want lists en Discogs motivo de un track que se ha hiperpopularizado dentro de TikTok.
¿Qué significa esto?
//Por un lado me hace pensar, que en la industria musical, nada es lo que parece. La hiperrealidad* en la que viven y nos quieren hacer creer las marcas-artistas que viven, nunca se corresponde con la realidad. Muestra de ello es esta misma noticia. ¿Implica necesariamente algo, un mayor número de fans?
*un saludo a Byung Chul Han
///Aphex Twin no es un artista raro ni underground pero, desde luego, no tiene la presencia, ni el presupuesto, ni la publicidad que tiene un lanzamiento de Taylor Swift. Aparentemente. Ahora bien, si tiene un valor que es imposible de obtener por ningún medio: autenticidad. Su propuesta musical siempre ha sido genuina, sólida, independiente, periférica y totalmente natural.
////Por un lado tenemos un completo troll que su estrategia siempre ha sido el despiste y la ambigüedad, un músico que publica bajo otros nombres y que en su momento, llevó años vincular a su persona, mientras que por otro lado, cuenta con algunos de los rollouts más icónicos de la historia moderna y que van en la dirección opuesta al anonimato: desde el zepelín de ‘Syro’, a la promo de su show en el Field Day del 2017 o simplemente, su perturbador rostro, que resulta casi una marca. Cada fecha es anunciada como un advenimiento, sus shows aprietan mucho porque abarcan poco, gracias a contar con una de las fanbase más autistas y fieles que existen, que canibalizarían a todas las swifties presentes en un meet&greet. Perdón jjj.
Mientras Taylor Swift toma 170 jets privados en un año, Aphex Twin flota un zepelín durante unas horas. No hiere quien quiere sino quien puede.

/////La anécdota del lanzamiento de “druqkQs” y que él mismo contó en una entrevista es que perdió un pendrive en un avión con concretamente 282 temas y, para evitar filtraciones, lanzó el disco a matacaballo. Alarmado porque se filtrara y no lograra recibir suficientes royalties de su música, decidió lanzar ‘drukQs’ todo lo rápido que pudo. Teniendo en cuenta la naturaleza embustera de nuestro personaje, su gusto por inventar fantasías y alimentar mitos, y el cinismo con el que se suele relacionar con prensa y público, pongo en tela de juicio todo esto, pero de todos modos,
¿desde cuando me ha importado a mi la realidad?
//////’drukQs’ es un disco de escucha bastante dura: 30 tracks, 100 minutos, y una esquizofrenia estilística: ambient, drill n bass, breakcore, acid, minimalismo, música concreta... A excepción de la ya icónica ‘Avril 14th’, el resto de canciones no están precisamente pensadas para acomodar al oyente. Siendo sincero, es de los discos de afx con los que menos conecto y menos me gusta escuchar. Discos en la misma onda e inmediatamente anteriores a este, como ‘Songs About My Cats’ de Venetian Snares (2001) o ‘Samurai Math Beats’ de Bogdan Raczynski (1999) me entran mucho mejor, es más, tengo la sensación de que este último, 3 años anterior a ‘drukQs’ y publicado en Rephlex, el propio sello de Aphex, supuso como mínimo un terreno fértil para Ricardo.
///////El catálogo y el archivo cobran cada vez más peso e importancia frente a las novedades, porque la actualidad resulta inabarcable, indigerible y cada vez más homogénea e insípida. Que como oyentes cada vez se reclamen más discos de 2001 y menos de 2021 no es casualidad, sino más bien un síntoma de que nos encontramos buceando en un detritus musical que no nos deja ni movernos ni respirar. Motivo de esto los artículos que escribo y (pausa publicitaria) programas que grabo en Radio Relativa, siempre reivindican lo que ya ha pasado más que lo que está por pasar.
/Revisitar VS Renovar/
///////Os dejo 3 alternativas vegetales a un disco que, ya de por sí, es un alternativa de cualquier cosa con la que se pueda comparar. Dado el punto de experimentación del disco, he optado por escuchas más “amables” aunque manteniendo claros puntos en común.

Datach’i - WeAreAlwaysWellThankYou /2000
/Formato más lo-fi y más abrasivo todavía. Realmente parecido: pasajes calmados e introspectivos, momentos de crisis agudas, recursos acústicos inesperados, melodías casi infantiles y una constante asimetría. /Un cubo de rubik hecho de breaks que por mucho que lo intentes, nunca llegas a completar ni una sola cara.
/Muy a destacar dentro del breakcore primigenio.

Venetian Snares - Rossz Csillag Alatt Született /2005
/La versión más limpia: drukQs es un brote de esquizofrenia y esto es trastorno obsesivo compulsivo de limpieza.
/Más conceptual y equilibrado, la dirección está bastante más clara. Si te gusta el mix de clásica + electrónica rápida y rara, check. Mucho más pulcro y ordenado pero igualmente disonante, hostil y agresivo.

Plug - Drum n Bass for Papa /1996
/Toma el jungle y lo pone a fermentar para que termine siendo una descomposición de breaks con burbujas y tropezones raros. Se te queda la cara como cuando chupas un limón.
/No tan disonante, aquí el lado más cálido y armónico del jungle (incluso algunos toques jazzy) están más presentes aunque la velocidad sea imparable y sea un disco igual de afilado.
/Disco largo pero más condensado, temas de mínimo 7 minutos con tiempo para desarrollarse frente a los saltos excéntricos y frenéticos de drukQs.
¡¡¡¡¡BONUS!!!!!

Kelly Moran - Ultraviolet /2018
/Quitamos los breaks y dejamos el piano preparado. Gran parte del atractivo del drukQs y por el que mucha gente pregunta en foros, es el uso de un piano preparado, inspirado en John Cage.
/Riquísimo en texturas con mínimos recursos. Muy expresionista y evocador, un mood muy sensible. Cuando la vi en directo en un Mutek 2019, terminé llorando.
/druqks es una caricatura oscura y deforme de Goya y este disco es un paisaje de luz de Sorolla.