Libros

Flannery O'Connor

Un poco como si Goya hubiera nacido en Arkansas en vez de en Fuendetodos.

8 de septiembre 2026


/En los últimos dos o tres años, algo está haciendo que cada vez me fije más y más en la cultura norteamericana. Me resulta un lugar controvertido pero magnético, me genera el mismo rechazo que atracción (mentira, más atracción); Norteamérica es el chico malo y yo su “I can fix him”. En uno de mis arrebatos investigatorios, a principio de año di con Flannery O’Connor: católica empedernida, grabadora por afición, salvadora de aves, conviviente con cien pavos reales y escritora salvaje, madrina del gótico sureño. Enseguida compré un recopilatorio de su obra completa y me dejé llevar de tour por su sucio sur. 

/Onirismo, decadencia, extrañeza, hostilidad y una soledad apabullante se dan cita en su retorcido y naturalista microcosmos. Conforme iba pasando los relatos e iba digiriendo, a lo mejor resulta que ese cosmos no tenía tanto de micro, ya que este relato sentía que ya lo había visto en muchas otras ocasiones. Hoy vamos a ver cómo esa USA profunda es, en realidad, más oscura y perversa de lo que parece. Conforme me adentraba en sus historias, iba viendo relaciones y puntos en común con innumerables referencias (si alguien me pagara por esto...), y aquí os traigo algunas de las que me han ido apareciendo en mi archivo mental. 

/Es un universo que me fascina y que podemos ver en obras desde Ethel Cain o David Lynch hasta Grouper, Agallas el Perro Cobarde, Lana del Rey, Sally Mann o toda la estética dreamcore más “moderna”. En una batidora de referencias, voy a proponer un pequeño tour por el universo de la escritora acompañado de pintura, música y cine, obras que pienso se complementan perfectas unas con otras, formando parte de un todo sobre el que escribe Flannery.

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/SOLEDAD/ 

Los escenarios de O’Connor toman como espacio su Georgia natal. Horizontales que no terminan, liberadoras y opresivas a partes iguales. Campos de cereal que se extienden con una homogeneidad intimidante. ¿Qué hago en un sitio tan desolado y tan grande como este? Hay una calma demasiado inquietante, el amarillo del cereal, el verde del prado y las nubes nos miran a los ojos. La crudeza de encontrarte aislado y de que la naturaleza sea la única compañía puede explicar por qué muchas veces esta misma naturaleza es la que resulta incomprensiblemente amenazante. Mantos interminables de kudzu, lánguidos sauces llorones, líneas de tendido eléctrico y musgo español que invade y cae como un espectro. Una paleta de tonos mínima e imperturbable que se extiende a 150km a la redonda. Para mí, la soledad es uno de los elementos que articulan toda la realidad escrita por Flannery, aunque haya relatos con más o menos abundancia de personajes, la distancia y la deshumanización entre estos, se traduce en un resonante aislamiento. 

/Los personajes casi siempre habitan entornos desolados e incomunicados, como en ‘The Life You Save Maybe Your Own’, donde una señora mayor vive con su hija discapacitada en medio de Alabama, un forastero sin brazo aparece de la nada y pronto, las cosas se ponen muy turbias... Estos espacios me recuerdan tremendamente a una serie de los 90 que me OBSESIONABA de niño: Agallas el Perro Cobarde, un matrimonio de ancianos y su inocente perro rosa viven en la nada absoluta, allí, diferentes personajes maléficos amenazan su cordura. Verla con una perspectiva adulta, te da una idea diferente del grado de terror psicológico y perturbación de la serie. Demencia, horror cósmico, y trauma generacional parecen más adjetivos de una película de A24 que de una serie de Cartoon Network.

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/AMENAZA CONSTANTE/ 

/Esta misma sensación de vacío, generada por la soledad, se torna amenaza. Los personajes pasan más tiempo del que desearían con sus pensamientos, los fantasmas y los miedos no tardan en aflorar. Perversiones y perturbaciones van apareciendo donde antes no las había, el mal sale de la nada, una idea que linda muy fuerte con americanísimos como Lynch (chupito) o también desde el cine, Terrence Malick, quien en “Badlands” hace resonar especialmente esta idea y temática de violencia desmedida y cotidianeizada en medio del vacío. 

/Las personas de este universo lidian con los límites de la cordura y la maldad humana, no hay nada más sobrenatural que la propia naturaleza humana. En el mundo de O’Connor la violencia se presenta de manera especial y deliberadamente injustificada, la violencia se presenta más como algo neutro y que simplemente existe, más que como una injusticia o algo a solucionar. Los personajes que ejercen violencia suelen estar conducidos por una mezcla de racismo, segregación de clase y miseria existencial profunda. Pintores y grabadores regionalistas como Grant Wood, Grace Albee o John Stewart Curry frecuentan este tipo de representaciones grotescas, inquietantes, liminales también, en las que los personajes se encuentran al límite, un poco como si Goya hubiera nacido en Arkansas en vez de en Fuendetodos. 

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/FIEBRE DE LAS PRADERAS/ 

El fenómeno no se asocia directamente al sur de USA, más bien a la zona de las grandes praderas, donde la densidad de población es ridículamente pequeña.

/ El grado de aislamiento y ausencia de contacto con nada ni nadie es tal, que la mente empieza a degenerar y a entrar en una degradación de la realidad, se abren fisuras dentro de la percepción. La obra de O’Connor, aunque no llega a ser un realismo mágico, sí que describe el entorno de una manera bastante poética y algo onírica. Hay cierta vaguedad en sus palabras, sus peculiares adjetivos y la manera de desenvolver las diferentes historias. En ‘The Crop’, hace una clara referencia al cuidado de la escritura a través del personaje del relato que es, a todas luces, ella misma. 

“The eye forms a picture that can be painted in the abstract, and the suc cess of a literary venture depends on the abstract created in the mind and the tonal quality registered in the ear.” 

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/Al igual que ocurre con Lynch (chupito), que ante todo es pintor, ocurre con O’Connor, cuya narración es tremendamente pictórica y visual; su obra recurre a la plasticidad y llama a “la vista del oído”. El ambiente y su registro son palpables en todos los relatos de su obra, característica que añade una aire de ensoñación y de confusión sutil pero presente. Un par de referencias que traducen el aislamiento en surrealismo, y viceversa, son las pinturas de Gertrude Abercrombie y el paisajismo lisérgico de Charles Burchfield, quienes ambos, entre los 30 y los 40, anticiparon estéticas en una onda muy similar al folklore de internet del dreamcore.

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/ABANDONO DE DIOS 

La fe, la religión, la cristiandad mezclada con la posesión de armas y un ‘no trespassing’ en medio de la nada. La religión se presenta como referencia y punto de partida de cantidad de historias macabras: incestos, violaciones, sacrificios, asesinatos, abandonos.. .Al final, ¿qué es la Biblia sino el primer libro gore? Para cada crimen, hay una referencia bíblica a la que acudir y en la que refugiarse. Las iglesias se levantan en madera pintada de blanco y resultan el único refugio posible. O’Connor escribe de forma áspera sobre la vida en el bible belt, en la que presenta y representa en prácticamente toda su obra. Ferviente lectora de escritos teológicos, ella misma, decía que había leído más de cien ensayos y que le gustaba emplear lo que aprendía de ellos porque hacia su escritura “más atrevida”. 

/Muchos de sus personajes se presentan grotescos, brutos y embrutecidos, un signo para mí del abandono de Dios. En “A Temple of The Holy Ghost” unas niñas prepúberes van a un freakshow para ver a una persona hermafrodita que luego se les aparece en sueños en forma de señal divina. 

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Toda esta deep americana parece que sea una realidad que nos queda lejos, pero si te paras a pensar, la obra de O’Connor tiene mucho de esperpento, la obra fotográfica de Dorothea Lange resuena con el documental de “Las Hurdes” de Buñuel y, a su vez, la miseria castellana más mesetaria se puede conectar con la ruina de los apalaches, cambia Soria por Oklahoma y cambia unos rednecks por un señor desdentado con gorra de Caja Rural y unas Victoria raídas. 

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/Suzanne Langille & Loren MazzaCane Connors - 1987-1989 /1989 //Grouper - The Man Who Died In His Boat /2013 

///Gwenifer Raymond - Last Night I Heard the Dog Star Bark /2025

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/Eyes Of Fire /1983 

//Badlands /1973 

///Tideland /2005 

////The Eyes Of My Mother /2016 

Recomiendo algo de música y cine que he rebuscado dentro de mi propio archivo; indagando un poco, veo que ninguna de las películas aparece en listas, ya que el rollito gótico es más propio de los 40 y sobre todo 50, por lo menos en cine, pero vaya, creo que estas 4 películas, desde 1973 hasta 2016, podrían haber sido guiones de nuestra querida Flannery. Con música pilla algo más de refilón, pero aun así, dejo discos que reflejan completamente el ambiente de su obra, unos más directa, y otros más indirectamente.

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