__MESSAGE__
Ideas para después y escuela pública para ahora
Una exposición de conceptos diseñados por estudiantes y diseñadores emergentes valencianos bajo metodologías de diseño de futuros.
24 de junio 2026
Una exposición de conceptos diseñados por estudiantes y diseñadores emergentes valencianos bajo metodologías de diseño de futuros.
Parece que en Madrid y Barcelona es donde vive la creatividad. Exposiciones, workshops, ferias, charlas… Si quieres ser parte de todo esto, no hay otra; tienes que vivir allí aunque sea solo por un tiempo. No es verdad. Pasan cosas fuera de Madrid. Si bien es cierto que los creativos tienen más facilidades si viven en una gran ciudad, en las provincias también pasan cosas. El otro día, por ejemplo, estuve en la inauguración de la exposición Ideas para después, organizada por estudiantes y diseñadores emergentes. Ideas Para Después (IPD) comenzó hace más de un año como un laboratorio de ideas dirigido por Héctor Montes. A través de unos workshops desarrollados junto a la Escola d’Art i Superior de Disseny de València (EASD), experimentaron con metodologías de diseño crítico, democrático y diseño de futuros para imaginar escenarios posibles en la València del mañana.
En concreto, imaginaron tres escenarios basados en evidencias científicas y estudios prospectivos. En primer lugar, ANFIBIA, en el que el clima mediterráneo se ha vuelto más extremo, alternando largos períodos de sequía con lluvias intensas como la DANA. Aquí el diseño no busca controlar el entorno, sino desarrollar nuevas formas de relacionarnos con él. ECOS es un escenario marcado por el hiperindividualismo, la soledad y la desconexión con la naturaleza. En este contexto, los espacios verdes se convierten en una infraestructura esencial para el renacer de los vínculos humanos. Por último, en NO SIGNAL, la dependencia tecnológica alcanza un punto de fragilidad crítica. A partir de ahí, la sociedad inicia una desescalada tecnológica, reaparecen sistemas analógicos reinterpretados desde una perspectiva contemporánea y los barrios recuperan su autonomía con diferentes formas locales de organización.
Una de esas formas de organización son las asociaciones de vecinos; por ello, el proyecto contó con la colaboración de la Asociación Vecinal de Patraix con el objetivo de establecer un diálogo para desarrollar un manifiesto colectivo sobre los futuros deseables para el barrio según sus propios habitantes. El equipo de creativos detrás de IPD mira el diseño como una herramienta para generar un debate público sobre el futuro, descentralizando la estética y evitando el cortoplacismo del diseño más mainstream. El pasado 5 de junio, la iniciativa evolucionó a formato expositivo en el Centro Cívico Favara de Patraix. A través de más de veinte proyectos desarrollados por estudiantes y diseñadores emergentes, el diseño se convierte en una herramienta para abordar algunos de los grandes retos contemporáneos desde una mirada crítica, creativa y accesible. Entre los objetos destacan unas baldosas de barro en las que crecen semillas de chía, un nodo de alimentación para la producción de conservas como sustituto de los frigoríficos o bolsos de piel de naranja. En la inauguración contaron con Fernando Galdón, diseñador, investigador y profesor en la Royal College of Arts en Londres, que hizo una pequeña introducción al diseño de futuros. Habló sobre cómo el diseño es un motor de cambio cultural, estratégico y social para construir otras formas de producir, relacionarnos con el mundo y, en definitiva, vivir.
Este proyecto multidisciplinar, creado por estudiantes y jóvenes diseñadores, estará expuesto hasta el próximo 27 de junio y cuenta con el apoyo de instituciones como la Associació de Professionals del Disseny de la Comunitat Valenciana (ADCV), el Movimiento de Diseño Emergente (MoDE). Además como parte de la 17ª edición de la Valencia Design Week, el 12 de junio se realizó una mesa redonda vinculada a la exposición sobre las “Prospectivas de futuro” con la participación de Pedro Sáez, María Navarro y Héctor Montes, quienes debatieron sobre el papel del diseño en un contexto marcado por la inteligencia artificial, la sostenibilidad, la incertidumbre social y la transformación tecnológica, donde la principal pregunta fue: ¿cuál es el futuro del diseño?
Frente a esta pregunta, con esta iniciativa queda clara una cosa, y es que el futuro del diseño pasa por el talento joven de las provincias. Un talento que probablemente no pueda permitirse una estancia en Madrid o Barcelona, pero que puede estudiar en una escuela de diseño pública como es la de València. No puedo desaprovechar la ocasión, no solo para reivindicar la enseñanza pública sino también para dar a conocer la realidad que viví estudiando en la EASDA, Escuela de Arte y Superior de Diseño de Alicante, y que a día de hoy me consta que siguen viviendo estudiantes y profesores. La EASDA está en ruinas desde hace años y, por desgracia, no es una metáfora. Escombros, plagas y grietas son parte del día a día en este centro. Cuando el contexto es precario, el esfuerzo para que el aprendizaje siga adelante es aún mayor.
En las provincias hay talento, hay buenas ideas y hay muchas cosas creativas por hacer. Si queremos que sigan existiendo espacios como Ideas Para Después, que los diseñadores emergentes levantinos, gallegos o andaluces tengan oportunidades y de paso amplíen la oferta cultural en sus ciudades, es necesario que existan lugares donde puedan aprender en igualdad de condiciones. Si queremos diseñar para un futuro empático, accesible y humano, el sistema educativo que forma a los diseñadores del mañana debería serlo también. De cualquier otra forma, el diseño y su enseñanza quedan relegados a quien pueda pagarlos. De una enseñanza para unos pocos solo sale diseño para unos pocos. La escuela pública permite que alumnos de diferentes realidades se mezclen, empaticen y aprendan a diseñar pensando en muchas vidas desde su propia experiencia. La única manera de diseñar para el mundo real, como diría Victor Papanek, es diseñando para la mayoría y la mejor forma de aprenderlo es con una escuela pública de calidad.
¿Qué opinas?
Sin comentariosXimi Martín, el nacer del objeto
Por Marta Fernández
Además, tengo un vínculo muy jebi con mi ciudad. Nacer el 15 de mayo ha marcado mi personalidad desde pequeño.
Adidas Firebird. Genealogía de una chaqueta de chándal
Por Pepe Tesoro
El producto de Adidas que más me obsesiona, todavía y cada día más, es la chaqueta de chándal Firebird, modelo negro.
Ray-Ban: la barrera contra los rayos
Por Javier Goez
Nos vemos y nos sentimos más atractivos con unas gafas de sol; y es que detrás de este fucker: 😎, puede encontrarse este panoli: 🙂 .
Abónate a sustrato.
Apoya el trabajo de Ángela J. Guirau
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES