PRÓLOGO
¿Se puede permitir una crítica literaria, además, añadir un prólogo? ¿Acaso no es ya añadir demasiadas palabras a las palabras, como para añadir unas palabras previas más? ¿No deberíamos prohibir de una vez los prólogos en general? Resulta redundante, incómodo y poco educado. Hablar, además, acerca de un texto sobre callar, y no saber callar siquiera las advertencias previas. Aún así.
Una vez más, adopto la estructura del libro que quiero comentar para comentarlo. Es una forma tramposa de al menos intentar hablar en la misma lengua del otro para iniciar un diálogo posible. En este caso concreto, hablar el idioma en que está escrito El libro blanco es especialmente relevante, quizá una condena inevitable si se quiere (no) decir algo al respecto (se verá por qué).
El libro que tenemos entre manos se presenta, en su prólogo, como un texto ajeno recibido por el autor. La tradición quijotesca no se esconde, la forma en que la excusa inicial despliega después sus posibilidades honra el truco original.
Durante una escapada a Alicante con su pareja, Vicente Luis Mora pretende escribir, pero solo encuentra silencio. Al no llegarle las palabras baja frustrado al bar del pueblo. Allí, unos personajes misteriosos, a través de una trama escalofriante, terminan por entregarle este texto: el diccionario de una nueva lengua, la lengua del silencio, el silentés.
Lo que encontraremos a continuación será ese diccionario dividido en dos familias, a su vez formadas cada una por series de aforismos. Cada una de las series se podría entender como las diferentes acepciones de un ideograma, grabado entre corchetes al comienzo de cada tirada en diferentes tintas blancas, de tal forma que para el lector no iniciado en el silentés se confunden con el blanco del papel y tan solo ve un espacio entre corchetes. El problema de siempre al aprender nuevos idiomas.
El problema de los prólogos es que si son buenos ya no hace falta el resto del libro, y si son malos, pues son malos (no hay más que decir).
El prólogo del Libro blanco pertenece a un tercer grupo, quizá aquel por el que nacieron los prólogos: no habla del libro que va a comenzar, sino que explica por qué no se puede hablar de aquello. Nos advierte de otro mundo del que nada se puede saber más que entrando.
Ya advertidos en nuestro idioma común (sea cual sea ese) el resto de la crítica no ha podido ser otra cosa que mis primeros balbuceos en silentés. Hablo del libro intentando callar.
FAMILIA PRIMERA
- En el tiempo hay ruido, el silencio solo puede existir antes del tiempo.
- ¿En qué se diferencia la repetición de la reiteración? No puede ser por intencionalidad. Debe quedar más allá (o más acá) de lo que se quería hacer.
- Conocemos la relación (problemática, imposible, necesaria) de los signos con lo real. ¿Qué relación tendrá el silencio con lo real, si no se puede decir nada de ello?
- Si la verdadera conciencia está en la grieta, ¿qué decir de la grieta más que señalar como Deleuze que del abismo no se puede hablar quedándose en la orilla, y que quien baja al abismo desde allí abajo ya no se le escucha?
- El centro vacío del silencio es un centro vacío en silencio: circundarlo, abismarse, callar.
- Los motivos del silencio siempre lo traicionan al enunciarse.
- La elocuencia del silencio es callada.
SUBFAMILIA NÍVEA
- El silencio como enfermedad.
- ¿Qué suena en el cerebro cuando leemos pero un idioma que para nosotros no es lengua?, ¿el silencio, por ejemplo, ese ruido?
- ¿Cuánta intimidad soporta la frase propia que debe ser leída como texto externo? Por ejemplo, ¿acaso alguien entenderá esto?
- Solo el silencio (mutismo) es incensurable.
- ¿Debe ser todo lenguaje comprensible? ¿Comunicable? ¿Inteligible? ¿Compartido?
- No existe el secreto (silente) si no lo sabe alguien.
- Las mejores obras están escritas en este lenguaje: el silentés. Lo que leemos son sus fracasos. Este, el diccionario fracasado del silentés, nos enseña el éxito del silencio.
SUBFAMILIA ALBINA
- Mudo mundo.
- Animal/es no hablar.
- El silencio matizado de los colores.
- Vila-Matas.
- El silencio tiene diferentes infinitos (Georg Cantor).
FAMILIA SEGUNDA
- El ruido como dictado, el silencio como respuesta.
- Conciencia interior: estercolero de ideas herrumbrosas.
- La vaca japonesa.
- Stranger Things.
- Silencios brechtianos.
- I. A.
- Geometría de los silencios. Escribir un libro con sus posibilidades narrativas no desarrolladas. Desarrollar una narrativa en un libro no escrito. Escritura desarrollar libro.