Libros

Por qué los hombres no leen a Jane Austen

¿Lo curioso de esto? Que es relativamente reciente.

16 de abril 2026


Vladímir Nabokov (Lolita) tenía un cuaderno donde opinaba sin ningún tapujo sobre escritores. En él dijo que Albert Camus era horrible, Balzac mediocre, que Joseph Conrad estaba muy bien si tenías entre 8 y 14 años, igual que Hemingway, que Henry James le desagradaba, también Oscar Wilde, que Sartre era aún peor que Camus y que considerar obra maestra a algo escrito por Faulkner era delirante. Cuando lees la lista y llegas a Jane Austen, Nabokov solo escribió una palabra: Great. Parece que hay que referirse a la opinión de un gran escritor para validar a una gran escritora, pero es lo que hay. Porque Nabokov acertó. Jane Austen no solo era genial, era una genia (Virginia Woolf lo explica de maravilla en Una habitación propia). Y, sin embargo, es una pena que esta genialidad parezcan disfrutarla solo las mujeres.

Porque muy pocos hombres leen a Jane Austen. Un usuario de Reddit escribía hace unos meses en uno de los foros dedicados a la autora: “Cuando le digo a la gente que leo a Jane Austen asumen que soy gay o, si lo hago anónimamente, que soy mujer”. Es el problema de siempre. Es el problema de Titanic, de Taylor Swift, de One Direction, de Crepúsculo, fue el problema de Los Beatles en sus inicios, también el de Elvis, el del ballet, es el problema del color rosa desde los años 50, el de la serie Girls en los 2010s y el de la adaptación de Mujercitas de Greta Gerwig. Los hombres no se acercan ni con un palo (la mayoría). Piensa en tu padre o en tu tío, no en tu amigo el de la carrera de Bellas Artes. Si huele a rosa no es para ellos. Prefieren leer otras cosas. Basta ver el Spotify Wrapped promedio masculino para entenderlo. No es algo nuevo que la mujer sea un subgénero dentro de la cultura. Está la cultura y luego está la cultura de mujeres: están los libros y luego están los libros de mujeres, el cine de mujeres, así hasta el infinito. A Jane Austen no le lee ni tu padre, ni el mío, ni mi hermano, ni tu novio.

¿Lo curioso de esto? Que es relativamente reciente1. El escaso interés de los lectores masculinos por Austen es un fenómeno más moderno de lo que a priori se podría pensar. Porque los hombres han leído a Jane Austen. En 1816, el Príncipe de Gales (futuro rey Jorge IV) pidió que la autora le dedicara una novela (ella le dedicó Emma) porque era admirador de su obra. A finales del XIX, un selecto grupo de editores, profesores, novelistas y literatos celebraban su entusiasmo por la autora organizando conferencias en la Royal Society of Literature y haciéndose llamar The Janeites. El nombre lo acuñaron en 1894 y se inspiraron en los nombres de sectas protestantes como The Adamites (devotos de Adán). Ellos eran devotos de Jane. Era un honor ser un Janeite. Los soldados de la Primera Guerra Mundial leían a Austen en las trincheras para evadirse, algo que Kipling reflejó en una historia llamada (sorpresa) The Janeites2. En 1943 Winston Churchill le pidió a su hija Sarah que le leyera Orgullo y Prejuicio mientras se recuperaba de una neumonía en Túnez para serenarse3.

¿Por qué los hombres del siglo XIX y XX leían a Jane Austen, y los del XXI no? ¿Qué ha pasado estas últimas décadas? ¿Todos los lectores masculinos la encuentran deplorable? No. El problema es peor: ni siquiera le dan una oportunidad. Es un problema de marketing, tristemente, y el resultado, el más esperable del mundo. En siglos anteriores, a Austen se le acercaban por el sentir inglés de sus obras, los hombres se sentían interpelados como lectores por encontrar en ella los elementos constitutivos del carácter nacional inglés. Un lugar en el que reflejarse y donde refugiarse. En la actualidad, el gran público conoce a la autora por las películas.

Por la adaptación de Orgullo y Prejuicio (2005) con Keira Knightley, su pseudo adaptación a las llamadas chick-flicks (misoginia everywhere) en El Diario de Bridget Jones, la mini serie de la BBC con Colin Firth (1995), Sentido y Sensibilidad con Kate Winslet y Emma Thompson en estado de gracia, o la comedia de los 90 Clueless (una adaptación moderna de Emma). Todo a favor de estas películas, nada en contra. Pero estas obras fueron vendidas y marqueteadas como obras para un público femenino. Como dice mi madre, los hombres las ven muy románticas. Y lo romántico es sensible, lo sensible femenino y lo femenino algo a evitar. Por eso mi padre cambia de canal cuando ponen Orgullo y Prejuicio en televisión, y yo tengo que arrastrarme por el suelo como un gusano para que mi hermano se siente conmigo a verla. A Austen desde los años 90 (década en la que empieza la Austenmania en la cultura pop con todas estas adaptaciones) se la asocia al romance. Y las novelas románticas se consideran (1) menores y (2) para mujeres. Un chico de 21 años escribía en un foro de libros: “Cuando digo que leo novelas románticas la gente siempre se sorprende, a mis amigas chicas les entusiasma escuchar una nueva perspectiva, pero mis amigos chicos me miran con algo que solo puedo describir como diversión, no entienden qué puede atraerme de todo esto. Así que quería preguntar a otros chicos fans de las novelas románticas, ¿os avergonzáis?4”.

Orgullo y Prejuicio (Joe Wright, 2005)

Da igual que Austen sea (como bien sabía Nabokov) una escritora magnífica. Que sea una de las tres mujeres —junto con Emily Dickinson y Virginia Woolf—, que pertenece al canon literario recogido por Harold Bloom (una cosa vieja, machista y racista, lo sabemos, pero que indudablemente sentó precedente). Da igual su inteligentísima sátira social sobre lo hipócrita y ridícula que era la sociedad de la época. Da igual que fuera la primera en consolidar el estilo indirecto libre (una manera de entrar en la cabeza del personaje sin abandonar la tercera persona de un narrador omnisciente) o que sin ella no existirían Flaubert ni Tolstói (no hay Madame Bovary sin Emma). Todo da igual, porque escribe cosas de amor, cosas de chicas.

Ojalá los hombres se reflejaran en las historias protagonizadas por mujeres como las mujeres lo hacemos en las protagonizadas por hombres. No pierdo la esperanza. Más allá de los estrechos márgenes que acotan lo considerado masculino, hay un sinfín de placeres. Porque leer a Austen es un placer. Quien le dé una oportunidad descubrirá unas tramas inteligentísimas (que funcionan la precisión exquisita de un reloj, como decía Virginia Woolf). Será testigo de alguna de las declaraciones de amor más bellas de la historia ("If I loved you less, I might be able to talk about it more”, le dice Mr. Knighley a Emma, o la carta del Captain Wentworth a Anne Elliot: “You pierce my soul. I am half agony, half hope”, en Persuasión). Y por encima de todo, descubrirá que son novelas entretenidas, muy entretenidas, que es al fin y al cabo lo que uno busca cuando abre un libro. No les sobra ni una página. Austen jamás te escribiría un capítulo dedicado a la taxonomía de las ballenas (ejem, Moby Dick) ni te aleccionaría sobre la política agraria rusa del siglo XIX (Ana Karenina). Ella sabía que al lector no le importaba (o sí, pero no estamos leyendo un ensayo). Ella se centraba en sus personajes y punto. Y reflexionaba sobre la única decisión que podían tomar las mujeres entonces: aceptar o rechazar una propuesta de matrimonio (insertar aquí el monólogo de Florence Pugh en Mujercitas sobre la importancia económica de esta decisión en la vida de una mujer).

Con esto no quiero decir que Jane Austen sea lo mejor que vas a leer en tu vida. Habrá a quien no le guste y es perfectamente válido, quien considere a sus personajes insulsos, y a sus libros un jardín perfectamente recortado donde no crece ninguna hierba mala, aburridos, como los criticaba Charlotte Brontë (otra genia). Lo que me enfada es el rechazo frontal y automático que muchos hombres sienten ante la idea de leerla. De leer lo femenino en general, lo considerado femenino. Es una pena. Puedes descartar a Austen de tu librería por juicio, no por prejuicio.



Bibliografía:

1Johnson Claudia L. (2012) Jane Austen's Cult and Cultures (pg 9). The University of Chicago Press.

2The Kipling Society. The Janeites.

3Churchill Archives Centre. Bulldog’s Copy of Jane Austen.

4Reddit (2022). r/romancebooks. Experience of men reading romance



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