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Peón y cuenta nueva
Nos estamos haciendo mayores. Por eso decidimos centrarnos en comer bien, beber mejor y rodearnos de los mejores. Nace la peña gastronómica y de esparcimiento ‘Peón y cuenta nueva’.
21 de febrero 2025
Nos estamos haciendo mayores. Por eso decidimos centrarnos en comer bien, beber mejor y rodearnos de los mejores. Nace la peña gastronómica y de esparcimiento ‘Peón y cuenta nueva’.
Hay pasos en la vida que son determinantes, y este sábado yo voy a dar uno de esos: un grupo de amigos hemos decidido crear una peña gastronómica. Metidos de lleno en esa incierta edad de los primeros treinta, empezamos a sentir el peso de las noches como una tonelada que nos sepulta el domingo y arrastramos durante el pesar de la semana. Seguimos cometiendo la osadía de salir al vermú y empalmar con la mañana clara y alta, pero cada vez menos. Gastamos los ahorros en barras atestadas de amores de empujón, pero con la cabeza puesta en la resaca mortecina que llenará el domingo de angustia y pijama.
Nos estamos haciendo mayores, aunque lo queramos creer y no lo parezca tanto: así lo acreditan nuestras canas al bies y alguna azotea apunto de levantar el toldo. Por eso decidimos centrarnos en comer bien, beber mejor y rodearnos de los mejores, que siempre somos nosotros. Valiéndonos de una de las múltiples propiedades que un amigo potentado, presidente todopoderoso de la peña, tiene en Peón (Villaviciosa, Asturias): fijamos ahí la sede. Una vez afianzado el cuartel y cavadas las trincheras del hedonismo, pasamos a ponerle nombre: peña gastronómica y de esparcimiento ‘Peón y cuenta nueva’. Los estatutos corrieron de mi cuenta, y básicamente consisten en no joder nada de la casa, no dar la turra por el WhatsApp y acudir con plena predisposición a la francachela y el goce. Llegados a este punto, sólo falta poner el mantel y empezar a manducar.
Este sábado tenemos la primera comida, inaugurando así un momento glorioso en el devenir de todos los miembros y en la gastronomía asturiana, aunque quizá esto último no tanto. Pote asturiano, jabalí y flan; este será el primer menú que degustaremos. Oficiará en los fogones una vecina del pueblo, con tal maña para el pote que otra vez anterior que lo probé se me cayeron las lágrimas de la emoción; y así para todo lo de comer. De beber aún no tenemos claro, pero somos profesionales de tal nivel que doy por seguro que lo haremos muy bien. Porque, aunque la comida ocupa un lugar muy destacado, lo perentorio es la camaradería.
Hacemos esto para estar a gusto con los nuestros, con los que están desde hace mucho y con los que están desde no hace tanto, pero están. Ensalzaremos la amistad, la gastronomía asturiana, el buen beber y la vida. Y todo lo demás que se preste a ello y nos apetezca.
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