__MESSAGE__
La cuestión nacional de la tortilla de patata
La fábrica que hace las de Mercadona produce ochenta millones de tortillas al año. Manda huevos que nos dejemos embaucar.
11 de septiembre 2026 · 2 comentarios
No creo necesario que el CIS tenga que llevar a cabo una encuesta para acreditar que los españoles vemos como nuestro plato más típico la tortilla de patata, por eso en otros lugares se llama tortilla española. Sorprende que esta preferencia no sea histórica, y haya desbancado a la paella, reina del chiringuito y el desarrollismo patrio chabacano y palillo en boca.
Tortilla, paella y jamón, es lo más nuestro; siempre y cuando nos fiemos de la cocina estadística de Tezanos: miente en todo, ¿por qué no iba a hacerlo en esto? Este orden responde a lo que consideramos más español, porque si fuese sobre lo que más gusta y el jamón -el mejor amigo del hombre- no saliera victorioso: sería para hacérnoslo mirar. Todo está rico, pero a mí dame jamón y haz conmigo lo que quieras: dispuesto a ser una barriga agradecida y no molestar siempre y cuando tenga Joselito –“cuando el cerdo quiere ser jamón, sólo puede ser Joselito”, defiende siempre Arcadi–.
Además, de este estudio sociológico tan profundo y certero, obtenemos la información de que la inmensa mayoría preferimos la tortilla de patata con cebolla y poco cuajada. Esto no debería ser una predilección, sino la forma canónica y obligatoria de servir una tortilla. ¿A quién le puede gustar un mazacote seco y churruscado? Pues solo a los bárbaros y a todos aquellos carentes de toda sensibilidad y gusto puede apetecerles semejante engrudo.
La tortilla de patata tendría que ser un asunto capital, algo a lo que los españoles le dedicásemos tiempo y entusiasmo, pero no es así o no tanto. Sólo hace falta fijarse en el éxito que tienen todas esas tortillas precocinadas que sirven los supermercados en sus estantería, sustituyendo el trabajo que da la recompensa de un gran sabor por meter un blíster de plástico al microondas. La fábrica que hace las tortillas de Mercadona produce ochenta millones de tortillas al año -planea elevar este número hasta los ciento treinta-, tocamos a tortilla y media por cada españolito. Manda huevos, y nunca mejor dicho, que hasta en algo tan nuestro, la comida que más define al país, nos dejemos embaucar y la vagancia, el conformismo y la desidia nos hagan contentarnos con sucedáneos.
De la tortilla de nuestras madres y abuelas, pasando por la del Antonio en San Sebastián y llegando hasta la de Betanzos, a la del Mercadona hay un abismo tan grande que no sé si ambas elaboraciones deberían recibir el mismo nombre. Y quizá no haya mejor manera de medir cuánto nos importa algo que observar cuánto estamos dispuestos a trabajar para hacerlo bien.
¿Qué opinas?
2 comentariosEl prodigio de los Premios Princesa
Por Álvaro Boro
Una capital de provincia se convierte en la ciudad de los prodigios.
Un cocido madrileño de altura
Por Álvaro Boro
Un pueblo donde hay más vacas que vecinos es raro, pero donde la proporción es de 600 cabezas de ganado por 12 personas es único.
Pimientos y piparras
Por Álvaro Boro
La huerta hace que sienta la corporeidad a borbotones, que la condición de ser racional que acompaña a todos los humanos, por tanto también a mí, me abandone por momentos y me sienta un animal movido por instintos y con tierra húmeda entre mis manos. Una atracción, una pulsión atávica que hace que ese terruño me atrape y me convierta en salvaje para luego mostrarme cabal, lógico y ecuánime
Un cocido madrileño de altura
Por Álvaro Boro
Un pueblo donde hay más vacas que vecinos es raro, pero donde la proporción es de 600 cabezas de ganado por 12 personas es único.
Pimientos y piparras
Por Álvaro Boro
La huerta hace que sienta la corporeidad a borbotones, que la condición de ser racional que acompaña a todos los humanos, por tanto también a mí, me abandone por momentos y me sienta un animal movido por instintos y con tierra húmeda entre mis manos. Una atracción, una pulsión atávica que hace que ese terruño me atrape y me convierta en salvaje para luego mostrarme cabal, lógico y ecuánime
Maeza salta a la mesa
Por Álvaro Boro
Comer en una yeguada un menú temático, elaborado por uno de los mejores cocineros de Asturias y con vino de Cangas es un plan que apetece a todo el mundo.
Suscríbete a sustrato.
Apoya el trabajo de Álvaro Boro
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES