__MESSAGE__
Jardinería
Volver sobre lo escrito es siempre decepcionante. Sobran palabras; no hay ritmo; todo es accesorio, adorno; es pretencioso.
28 de noviembre 2024
Volver sobre lo escrito es siempre decepcionante. Sobran palabras; no hay ritmo; todo es accesorio, adorno; es pretencioso.
Releer lo escrito es penoso. Cualquiera que escriba sabe de lo que hablo. Aún cuando la actividad en sí es disfrutable, volver sobre el trabajo es siempre decepcionante. Sobran palabras; no hay ritmo; todo es accesorio, adorno; es pretencioso. Es complejo, porque escribir es dejarse ir, pero no puede uno irse demasiado. Es fluir y es comedimiento. Es exuberancia y poda. Es, exactamente, jardinería. Recuerdo el cuento de Poe del paisajista –sobre uno que quería emular con su obra la obra de Dios. En fin. Quizá no es tan difícil como eso, pero casi.
Para escribir bien, por tanto, hay que podar. La literatura es pulir, dijo alguien. Con Nano lo hablo a menudo. Me gustaría podar a priori, claro, pero no me sale. Soy reticente a editarme yo mismo –pienso que lo primero que cae es lo bueno: darle vueltas no añadirá al resultado. Es como ese otro cuento de Balzac: el pintor que tras mucho retoque termina por destrozar su cuadro, salvo un pie, un formidable pie. En mis artículos quizá haya algún tal pie, o al menos uno pasable, un pasable pie. Pero lo demás suele ser todo exceso; frondosidad; verborrea.
La succión final. Palabras y palabras. Un río fuera de su cauce. Vas leyendo, vas leyendo, la cosa fluye, las frases se tienden suavemente y de pronto ahí está. Un adjetivo. Un adverbio. Una enumeración descontrolada. Idiota. Y encima publicado, ahí fuera, para que lo vea todo el mundo. Tus evidentes fallos. La ausencia de música. El párrafo tortuoso como un desfiladero. Es imposible pasar por ahí: cualquiera que lo intente tropezará, se ahogará entre tus comas.
Avanzas al siguiente, alimentas la esperanza. Pero nada. Es inútil. Es siempre demasiado. Te gustaría adelgazarlos. Ponerlos a dieta. Haber dicho mucho más con mucho menos.
¿Qué opinas?
Sin comentariosEl misterio calculado
Por Ángel Insua
Mi reacción en la totalidad fue, tristemente, la decepción. Una decepción ligera, que trepó mi espalda y se enroscó en la nuca; me susurró al oído: no es suficiente.
Backrooms
Por Ángel Insua
Mi última obsesión: Backrooms. No sé si sabré articularla, si es que acaso este internet, este mundo fragmentario permiten articular en realidad nada
Jódar: 'Price discovery'
Por Ángel Insua
Estos días los aficionados al tenis, como los aficionados a Florentino, estamos un poco tristes. Carlos Alcaraz, la estrella de la raqueta nacional, sigue lesionado. No se sabe qué tiene; se habla de problemas más o menos graves en el tendón de la muñeca. El caso es que, desde hace días, porta inquietante férula que le ha retirado ya de Madrid, Roma y lo peor de todo: París; Roland Garros.
Magistral, Rubén Martín Giraldez (Jekyll & Jill, 2016)
Por Jorge Burón
20, «Pero claro, para eso debería existir justicia y al menos una persona en España que sepa leer». El problema sigue intacto.
Luis Chaves (los tres editores)
Por Jorge Burón
Salvapantallas y Vamos a tocar el agua son una novela y una crónica de viaje de Luis Chaves. Publicados en 2014 y 2017 respectivamente, han sido al fin editados en España por una de esas pocas y pequeñas editoriales (los tres editores)
Camila Cañeque (La uÑa RoTa)
Por Jorge Burón
Camila Cañeque escribió dos libros en los que no habla, y a la vez su voz es la más poderosa y tronadora que yo veo en la literatura actual española. Por desgracia, la hemos perdido tan pronto.
Abónate a sustrato.
Apoya el trabajo de Ángel Insua
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES