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Las torrijas "de la abuela"
Necesito que un experto me diga por qué ahora se pueden comer torrijas todo el año. ¿No pierde un poco la gracia?
16 de abril 2025
Es más que probable que ninguno de los que leamos este texto estemos a favor de Al Qaeda, pero todos, de alguna forma, tenemos una guerra santa particular. Mis conflictos personales con el mundo moderno suelen ser cambiantes, la verdad, pero la mayoría de ellos son gastronómicos. Y ahora que estamos en Semana Santa me pregunto: ¿Quién fue el terrorista que decidió que las torrijas se tienen que comer con una bola de helado de vainilla encima?
Uno llega a un restaurante cualquier día del año, ya sea junio o septiembre, que puede comerse una esponja bañada en leche con una cobertura de caramelo quemada y una bola de helado encima que, sorpresa, no sabe a nada. ¿De verdad eso es una torrija? ¿Acaso el chef le ha preguntado a su abuela si ella haría así ese postre? ¿Tendrán hoy en día los restaurantes a una pensionista metida en un cuartucho infusionando canela en leche para así ponerle el término “de la abuela” a cada postre que salga de esa cocina?
Si el roscón se come única y exclusivamente en Navidad, necesito que un experto me diga por qué ahora se pueden comer torrijas todo el año. ¿No pierde un poco la gracia? A veces los consumidores funcionamos como un niño mimado que lo quiere todo y lo quiere ya. Aún quedan reductos como las pastelerías de toda la vida. Un claro ejemplo es Maype, artesanos de la felicidad para paladares de todas las edades que solo las venden cuando toca, haciendo así de este dulce algo especial.
Ahora que empieza la temporada de caracoles, uno confía en que vuelva a venderse la fruta en temporada y no se vea tanto terrorismo alimentario. Porque a todos nos preocupa el cambio climático, pero después queremos comer fresas todo el año.
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