Ideas

León XIV en Carabanchel

Nadie sobra en la nueva iglesia del Papa para dar la batalla al Evangelismo. Por eso contarán con Hakuna y otras bandas neocatólicas en su acto central de la plaza de Lima.

3 de junio 2026


Pocos días después del anuncio de la visita del papa León XIV a España, la Conferencia Episcopal presentó al Vaticano un posible itinerario para la primera jornada del viaje. La llegada incluía una entrada triunfal por la puerta de Alcalá, con una ceremonia vistosa, que serviría a las autoridades locales para colocar a Madrid una vez más como gran auditorio global y a la Iglesia para escenificar el regreso de un papa a España por todo lo alto después de 15 años de espera. El acto, similar al que sirvió para celebrar la bienvenida de Benedicto XVI en 2011, incluía un recibimiento por parte del alcalde de la ciudad y la presidenta de la Comunidad de Madrid, y un espectáculo ecuestre con la guardia real.


La respuesta del Vaticano fue negativa. El nuevo papa, a diferencia de su antecesor, no quería una entrada por el centro de la capital: León XIV entraría a España por Carabanchel. 


A falta de unas horas para su llegada, son muchas las lecturas que se han hecho ya en clave política sobre la llegada del Papa a la península. Su sintonía con Pedro Sánchez. El silencio de VOX. Las críticas de Ayuso al PSOE por intentar instrumentalizar la visita. Sin embargo, pocas apuntan al sentido estratégico que el Vaticano quiere dar a este viaje.


En la calle General Ricardos, una de las arterias principales de Carabanchel, los carteles dando la bienvenida a León XIV se pueden ver en muchos comercios latinos compartiendo escaparate con otro macroevento religioso que ha tenido lugar este fin de semana en el barrio, el Festival de la Esperanza. Un espectáculo evangélico que trajo a estrellas de la música religiosa americana al barrio durante dos noches con entrada gratuita. Su promotor es Franklin Graham, el pastor más famoso de Estados Unidos, aliado de Donald Trump, Jair Bolsonaro y Javier Milei. Él es el principal contendiente del Papa en este viaje, y al que intentará destronar en el sur de Madrid. 

El festival de la Esperanza fue anunciado hace 8 meses. La visita de León XIV hace 3. Al contrario de lo que se pudiese esperar, los asistentes al evento de Graham parecen encantados con “la contraprogramación”. Muchos confiesan que también asistirán a ver al Papa este jueves pero eso no cambiará el sentido de su culto. “Para nosotros es un privilegio poder compartir la vida y el testimonio de Jesús, es un orgullo que líderes espirituales del mundo vengan a nuestra comunidad” dice Leslie, de 45 años, vecina de Carabanchel desde hace 5, que el domingo se sienta junto a su hija en uno de los anfiteatros del auditorio.


Sin entrar del todo en “el pique”, desde el equipo de Graham se jactan de haber pagado de su bolsillo -a diferencia de León XIV- todos los gastos del evento. Alquiler del recinto, caché de los artistas, transporte en autocar de todas las congregaciones evangélicas de la Comunidad de Madrid hasta Vistalegre y la publicidad del evento, que pudo verse durante todo el mes de Mayo en 12 líneas de la EMT, pero también en una gran lona con la cara de Graham en la plaza de Oporto, punto de encuentro para la comunidad latina. “El festival de la Esperanza es un regalo para el pueblo de España, después de realizar una inversión espiritual a largo plazo en Madrid” señalan.

Esta inversión se puede ver en lugares como Opañel, o Lucero, punto por el que pasará León XIV en su intento por reconquistar el barrio este jueves, donde muchos bajos comerciales han sido convertidos por las comunidades inmigrantes en lugares de culto. En Madrid hay ya 1.100 iglesias evangélicas repartidas por toda la región, siendo Carabanchel el distrito que más congregaciones concentra, 76.


‘Iglesia Cristiana Reconcíliate con Dios’, ‘Passion for Christ Church’, ‘International Church’... Son muchos los miembros de las iglesias del barrio que colaboran como voluntarios en los preparativos del Festival de la Esperanza. Después de una cuenta atrás jaleada por el público, el evento comienza puntual a las 7 de la tarde. El show se compone principalmente de conciertos con canciones en inglés que el público canta entregado en su versión traducida al español abriendo los brazos en la pose tradicional de oración. La atmósfera se carga de electricidad. Entre actuación y actuación, las pantallas muestran sermones religiosos conducidos por una voz en off e ilustrados con imágenes motivacionales propias del lenguaje de autoayuda de TikTok que se suceden bajo un ritmo vertiginoso.

Es esta visión simplista de la doctrina cristiana, propia de una empresa de marketing, lo que más asusta e incomoda a los obispos españoles de los nuevos hábitos religiosos que observan no sólo fuera, también dentro del catolicismo. Hace tan sólo dos meses, la Conferencia Episcopal lanzó un duro comunicado advirtiendo de los riesgos que espectáculos “emotivistas” como los de Hakuna, Effetá o Emaus tenían, al basar la construcción de la fé en una cuestión puramente individualista y emocional. Sin un acompañamiento pastoral adecuado, los jóvenes que se acercaban a estos grupos tenían el riesgo de convertirse en “simples consumidores de experiencias de impacto y buscadores insaciables de la complacencia del sentimiento espiritual”.

Esta posición, sin embargo, no es compartida por Robert Prevost, el nuevo papa. La observación quizás sea certera, pero sin una alternativa real con la que competir al Evangelismo, la Conferencia Episcopal española peca de ese elitismo, ortodoxo y “carca”, que ha hecho que la Iglesia Católica pierda adeptos en Carabanchel y que el Evangelismo suba en los últimos años. Mientras los sacerdotes católicos y las señoras del barrio, se piensan “guardianes de las esencias” de la tradición cristiana y esperan a que los nuevos miembros del barrio se les acerquen, desde sus “franquicias” abiertas en todo el distrito los evangélicos utilizan todas sus estrategias de captación para atraer nuevos adeptos.


El mensaje, por tanto, es claro. Nadie sobra en la nueva iglesia de León XIV para dar la batalla al Evangelismo. Por eso el nuevo Papa contará con Hakuna y otras bandas neocatólicas en su acto central de visita en la plaza de Lima. Y por eso se lanzará este jueves a recorrer Carabanchel, disputando las calles a quienes pretenden cambiar el credo de los vecinos del barrio. Tal y como ya hizo Pablo de Tarso hace dos mil años en Galacia, Tesalónica o Corinto.

Sigue a Álvaro L. Pajares

Recibe un email con todos los nuevos artículos de Álvaro L. Pajares


¿Qué opinas?

Sin comentarios
Deja un comentario...
Cargando comentarios…

Únete a la conversación

Para comentar necesitas una suscripción activa. Accede o abónate para participar.



Abónate a sustrato.
Apoya el trabajo de Álvaro L. Pajares

Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.

VER PLANES