__MESSAGE__
Manu Vallejo y el arte de (no) parar
No necesito una vida de grandes lujos.
4 de junio 2026
Hay una escena mítica de Forrest Gump en la que el bueno de Forrest no para de correr (como la gente hoy en día pero sin Strava ni la necesidad de grabarse constantemente). Sin rumbo fijo, Forrest parte de Greenbow, su pueblo natal, para recorrer el país entero a pie. Pasa por dos océanos, recorre ríos y estados y recluta a gente sin querer a su paso. Un día como otro, algo cambia. En mitad de una carretera, se frena. Para en seco, como los buenos regateadores. Como el tiempo cuando besas a la que te gusta. Y frente a la pregunta del millón, lo único que dijo fue que no quería seguir corriendo. Que se volvía casa.
Manu Vallejo (Chiclana, 1997) no es Forrest Gump, pero también recorrió el país –España en su caso– haciendo lo que más le gusta, jugar al fútbol. Tras su salida del Cádiz al Valencia, el chicl ha militado en clubes como Alavés, Girona, Real Oviedo, Real Zaragoza, Racing de Ferrol y Ceuta, además de la Selección sub-21, con la que se coronó campeón de Europa. Con este historial podemos intuir que puede ser fácil encadenar contratos profesionales hasta alcanzar el retiro sin pasar relativo apuro y entendiendo este deporte como un negocio. Pero, ¿y si en vez de seguir corriendo por correr uno se detiene como Forrest para elegir conscientemente el siguiente paso? Es el caso de Manu, que pese a la posibilidad de poder continuar con una vida “fácil” atado a un papel firmado, decidió rescindir su contrato con la AD Ceuta para volver a su Chiclana natal con el fin de reconectar con el fútbol y empezar de cero.
Pregunta: ¿Cómo llegaste a la conclusión de que tenías que parar?
Respuesta: Llevo un tiempo pasándolo mal en el fútbol. Los últimos años han sido bastante complicados para mí. Entrenaba más que nunca, me cuidaba más que nunca, y pese a que me entregaba al fútbol, no veía la recompensa los días de partido, que es cuando realmente el futbolista disfruta. Eso me hacía sufrir muchísimo. Porque tienes confianza en ti mismo, pero no tienes oportunidades y eso te hace llegar a dudar de ti mismo. Y para seguir sufriendo de esa manera prefería parar un tiempo.
P: ¿Cómo llevaste los primeros días parado? Debe de ser complicado teniendo en cuenta que no es lo más habitual en un futbolista.
R: Sorprendentemente bien. Pensé que me costaría más, que me subiría por las paredes, pero he sido muy disciplinado desde el primer día.
P: ¿Cómo es tu día a día?
R: Cuando tomé la decisión tuve muy claro que debía tener una rutina muy parecida a la que uno tiene estando en dinámica de equipo. Mi mujer y yo somos muy disciplinados, así que no nos resultó tan complicado. Me levanto, me tomo un café y llevo a mi hija a la guardería. Después voy al gimnasio, entreno los ejercicios de fuerza que me manda mi preparador. Acto seguido entreno fútbol, y al finalizar vuelvo a la guardería, recojo a mi hija y voy a casa. Es como un día normal de entrenamiento con un equipo. Mismos horarios y mismos hábitos.
P: ¿En algún momento te dio miedo salir de la rueda del fútbol? Muchos futbolistas pueden pensar como tú, pero a la hora de la verdad les pesará el hecho de saber que sus carreras son cortas.
R: Tengo la suerte de que nunca he necesitado una vida de grandes lujos. No necesito llevar el último modelo de coche o llevar ropa cara. Me considero un afortunado por la familia que tengo. Disfruto estando con los míos yendo a la playa a pasear, comiendo bien, es decir, comprando pescado fresco en el mercado o algo de carne y tomando buen café, una de mis pasiones.
P: ¿Las expectativas son un bache en la carrera del futbolista?
R: No te voy a mentir, cuando vi la convocatoria para el mundial de Estados Unidos me chocó encontrar a muchos compañeros con los que fui campeón de Europa con la sub-21. No puedo compararme con las estrellas de esta selección, pero sí que me paro a pensar en qué he hecho peor que algunos compañeros para que mi carrera no haya sido como las suyas, porque por aquel tiempo todos teníamos un nivel muy parejo.
P: ¿Te castigas mucho con esas cosas?
R: A veces sí que pienso en cómo habrían sido las cosas si hubiese hecho esto o lo otro, pero nadie me quita haber llegado a jugar en los estadios en los que he jugado. Con el tiempo valoro más haber jugado una Supercopa de España o una Champions. Si pienso en frío, creo que todo ha sido fruto del esfuerzo. Lo he dejado todo por este deporte y he obtenido muchos frutos, y en ese sentido me quedo tranquilo.
P:¿Qué te depara en tu futuro profesional?
R: Quiero vivir cosas nuevas. Me apetece alguna experiencia que me llene y me haga disfrutar de nuevo del fútbol. No me importaría irme fuera, lo que sí tengo claro es que quiero moverme por algo que me llene. No hacer las cosas porque sí.
Sigue a Álvaro González
Recibe un email con todos los nuevos artículos de Álvaro González
¿Qué opinas?
Sin comentariosPepe "el Marlboro"
Por Álvaro González
En un mundo cada vez más homogéneo, en el que todas las ciudades abrazan a las mismas franquicias y quienes las habitamos vestimos con cuatro colores contados, hay un reducto de personalidad en cada uno de nosotros que traspasa nuestro nombre y nuestro apellido (qué divertido era encontrar a alguien en tuenti con tu mismo nombre y dos apellidos, ¿eh?): los motes.
¿Qué querrán los guapos?
Por Álvaro González
No sé si es verdad que la belleza siempre gana, aunque sí tengo claro que desempata.
El preverano
Por Álvaro González
¿Pero qué hacemos mientras esperamos a la última tormenta antes del verano?
Sudáfrica 2010: ¿Dónde estabas tú?
Por Luis Alonso Agúndez
Hay ciertos momentos que todo el mundo recuerda. Más que el hecho en sí, lo relevante es el recuerdo de lo vivido de cada uno. España se presenta en Sudáfrica como la gran favorita a llevarse el torneo. El patrioterismo habitual de la prensa ha dejado paso, esta vez, a una confianza mucho más fundamentada
Jódar: 'Price discovery'
Por Ángel Insua
Estos días los aficionados al tenis, como los aficionados a Florentino, estamos un poco tristes. Carlos Alcaraz, la estrella de la raqueta nacional, sigue lesionado. No se sabe qué tiene; se habla de problemas más o menos graves en el tendón de la muñeca. El caso es que, desde hace días, porta inquietante férula que le ha retirado ya de Madrid, Roma y lo peor de todo: París; Roland Garros.
Florentino y el síndrome del impostor
Por Miguel Gómez Garrido
La demencial y senil comparencia de Florentino Pérez es un Delirio de España en toda regla
Abónate a sustrato.
Apoya el trabajo de Álvaro González
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES