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Me he acordado de ti
Me distraigo produciendo recuerdos inventados, escenas que nunca ocurrieron.
17 de agosto 2026
Dónde está el amor. En todas partes para el que lo quiera ver. No se necesita más. El ojo se agudiza, la distancia entre ver y ser se acorta. Uno intuye en los actos cotidianos excusas, motivos, coartadas para la imaginación. Recibes un whatsapp inesperado. Me he acordado de ti. Qué cosa tan tremenda. El otro día pedí una cerveza sin gluten y me acordé de ti. El otro día escuché tal podcast y pensé en ti. Nos mueve el amor a las coincidencias. Están ahí. Están en todas partes. Solo se requiere de un poco de voluntad para encontrarlas.
Escucho una canción y pienso en ti. La paso y la siguiente también me recuerda a ti. Lo mismo ocurre con la siguiente. Entonces caigo en que da igual qué canción ponga que todas hablan de ti, así que quito la música, pero da igual, ya te has quedado en mi cabeza, aquí conmigo, en el hueco entre el cariño y la fijación.
Y yo no sé si te extraño o si te idealizo en tu ausencia. Si se añora lo perdido o lo que nunca llegó a ser. Me da un poco igual la connotación filosófica, los tecnicismos de la nostalgia. Lo que sé, lo que es seguro, es que pienso en ti. Todos los días, desde hace un tiempo, hay un momento tonto en el que pienso en ti. Te me vienes en canciones, en tuits, en conversaciones de viejos en el bar. Estás pero no estás. Estás como están los muertos en las conciencias de los vivos.
Me distraigo produciendo recuerdos inventados, escenas que nunca ocurrieron. Te imagino haciendo esto y aquello. Te imagino, nos imagino, yendo de vacaciones a tal sitio, o brincando en un concierto, o desayunando en pijama. Te imagino en lo extraordinario y en lo cotidiano. Escribo este texto pensando en ti, pensando en tu fantasma mirándome escribir.
No es que te eche de menos, no se puede echar de menos aquello que nunca ocurrió. Esto es otra cosa. Está más relacionado con saber manejarse en ese equilibrio difuso entre las personas que creemos ser y las que el resto creen que somos. Tu presencia ha acampado y se ha hecho fuerte en los márgenes de la indefinición. Y ahí descubrí que en esa cerveza sin gluten estaba todo lo que nunca te supe decir, todo lo que nunca me atreví a hacer.
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