Me siento, me levanto
Yo les conté que mi verdadero objetivo en la vida es no trabajar.
13 de agosto 2024
Yo les conté que mi verdadero objetivo en la vida es no trabajar.
Me siento, me levanto, me vuelvo a sentar. Meto el dedo índice en un vaso con hielos para que se mezcle el agua fría con la caliente. Unas gotas se escapan furtivas en busca del caos. Había demasiada agua en el vaso. “Mierda”, pienso, y me río, porque no hay nada más ridículo que hacer el ridículo en la intimidad. En esas ocasiones, el sentimiento de soledad se acrecienta ante la ausencia de alguien que se ría abiertamente de tu incapacidad para remover el agua. Te conviertes en tu propio juez y verdugo. Tú decides cómo reaccionar ante una demostración plana y transparente de tu propia mediocridad. Yo decidí reírme.
Eran las cuatro de la tarde de un viernes y hacía mucho calor en la mesa en la que estaba intentando trabajar. El ventilador que tenía a un palmo de la cara, a máxima potencia, no servía para frenar las gotas de sudor que salían de mis sobacos y resbalaban por mis costillas. Sentía que me estaba desangrando (o desaguando, mejor). Estaba solo en una casa demasiado grande porque mis compañeros de piso, amigos de una vida entera, se habían ido de vacaciones. Me invitaron a irme con ellos, me dijeron “vente, que aquí te vas a morir de calor, tienes que descansar, aunque seas autónomo”.
Yo les conté que mi verdadero objetivo en la vida es no trabajar. Ahora mismo, sin embargo, no tengo dinero ni para tomarme unas vacaciones. Ni para tomarme una cerveza, si me apuras. Eso es lo que les dije y eso es lo que llevo diciendo estas últimas cuatro semanas, aunque solo sea una parte de la verdad. Pero la gente pregunta, y muchas veces la vida nos obliga a contar algo, a dar una explicación a un hecho difícil de comprender y de explicar.
Así que tratamos de mentir lo menos posible y contamos algo que podría ser verdad, que casi es verdad, para apaciguar los ánimos de los que preguntan. Nunca suficiente, pero hay que vivir y después de un rato la gente se cansa. El objetivo de la media verdad es sencillo: guardarnos para nosotros la auténtica razón por la que hacemos las cosas, la verdad más íntima y llena de miedos infundados que guía nuestras acciones.
Así que ahí estaba, viernes por la tarde, hace calor en Madrid, pongo dos hielos en un vaso, remuevo y el agua se me cae. Las gotas bajan por la superficie exterior del vaso hasta llegar al cuaderno que hay debajo. Sí. El vaso estaba sobre un cuaderno abierto lleno de garabatos. Las hojas, por un instante, parecen no mojarse. El papel —quizás porque no es papel— es incapaz de absorber el agua, que se queda flotando como si estuviera sobre una superficie de plástico. Yo me quedo mirándola un momento.
Luego levantó el vaso y lo dejo sobre la mesa. Alargó la mano para alcanzar un trozo de papel de cocina y de nuevo, mala decisión. El ventilador, que está al máximo, levanta las hojas del cuaderno y lanza el agua sobre las teclas del ordenador. “No me jodas”, pienso mientras intento frenar el aleteo de las hojas con una mano y, con la otra, seco el agua que ha caído sobre el teclado. Esta vez ya no me río. Solo pienso: “Tengo que irme de vacaciones”.
sustrato funciona gracias a las aportaciones de lectores como tú, que llegas al final de los artículos. Por eso somos de verdad independientes.
Más, aquíEl sufrimiento correcto
Por Daniel Alonso Viña
No sé si es que estaba yo de bajón, pero Alysa Liu, la patinadora que se ha alzado con la medalla de oro de patinaje artístico en los Juegos Olímpicos, me ha levantado el espíritu
Los muertos de mi abuela
Por Daniel Alonso Viña
Una de las historias que más repite mi abuela empieza en un viaje en autobús que hizo con los jubilados. De camino a otro sitio pasó de casualidad por una calle de Burgos que le resultó vagamente reconocible.
Los artistas itinerantes
Por Daniel Alonso Viña
Cada fin de semana, decenas de pintores de todos los rincones de España se montan en sus coches y furgonetas y recorren los pueblos de la península. Participan en concursos de pintura rápida.
¿Eres tú, crisis de los 30?
Por Álvaro González
El instinto de hombre responsable me tocó el telefonillo cuando tuve que arreglar un par de cosas en el baño de casa.
No sex #55: Dormir con alguien
Por Carla Mouriño
Una cosa es la desnudez, el sexo, la calentura, la oscuridad, el delirio. Y otra es quedarte a dormir con alguien.
Las mudanzas
Por Álvaro González
Las mudanzas son una forma de recuerdo
Suscríbete a sustrato.
Apoya el trabajo de Daniel Alonso Viña
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES