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Mi corazón es un call center

me gustaría que me mandase un mensaje | zorra de mierda | y sonreír

8 de junio 2026


me gustaría tener un novio sólo para textearle 

que viviese muy lejos y que nunca quisiera verme, sólo mantenerme entregada al texting, soltarme las mayores burradas, las mejores poesías, tenerme online todo el día, tenerme caliente todo el día 

que me pague por escribirle, que haga de mis chats mi trabajo full time con seguridad social incluida cotizando por escribirle 

entre las preguntas abismales y el sexting más asqueroso 

me gustaría que ese novio tuviese una contraseña así como AudreyHepburn1 desde pequeño porque era la actriz preferida de su madre 

me gustaría que nunca llevase calzoncillos y que siempre se marcase su miembro a través del pantalón hasta de las telas más duras que siempre se intuyese asomado al balcón como viejas  cotillas 

me gustaría no conocer jamás a su madre menos a su abuela no conocer a nadie no saber quién le puso cara 

me gustaría que cantase siempre en italiano como algo inexplicable que nunca pudiese cantar en ningún otro idioma y que sólo entonase algunas palabrejas si son de enrique morente por algo de  que el corazón domina la lengua 

me gustaría que su habitación fuese vacía sin gusto ni distracciones tan solo una habitación entre cajas con posibilidad de ser todavía cualquier cosa 

me gustaría mandarle por vinted mis calcetines usados decirle sweat of your princess y que los comprara por 100 euros por 200 euros por 300 euros 

que nunca escatimase con mis fluidos que los quisiera todos 

me gustaría que me llamase obsesivamente por las noches y nunca cogerle estar enrollándome con tantos otros tíos y saber que mi móvil vibra olvidado en mi bolso  

me gustaría que me mandase un mensaje 

zorra de mierda 

y sonreír 

me gustaría mandarle un poema en la mañana calmando las aguas y que se derritiese con el poema quizás un poemita de silvina ocampo 

Las caras de los hombres que en mi vida he encontrado  

me persiguen y viven adentro de mi espíritu.  

Las caras de los hombres que he encontrado en mi vida  

me miran y me abruman.  

Podría dibujarlas pero nunca me atrevo.  

Algunas son de mármol, algunas son fenicias,  

algunas son romanas, griegas y perniciosas 

con los rasgos borrados.  

Algunas tienen penas, muchas penas algunas,  

y largas cabelleras que lloran en el viento. 

Algunas son horribles, casi siempre me advierten  

que un peligro me acecha. 

me gustaría recibir una foto suya llorando porque es un tío sensible porque silvina ocampo le gusta mucho porque entiende el peso de la vida 

me gustaría que fuese arrasador como un toro pero dócil tan dócil que al salir de mi boca un silbido se arrodillara a mis pies  

me pediría hacer las mayor barbaridades y yo las haría  

me obligaría a mandarle fotos de mis bragas en medio de una reunión de trabajo 

me obligaría a comer lo que él dijese como si mi cuerpo le perteneciese y tuviese que controlar que no me muero 

me gustaría que fuese mi novio para dejarlo 

para dejarlo por mensaje 

para dejarlo por whatsapp o peor aún por instagram 

me gustaría que me mandase una foto de su pene en ese mismo momento en ese momento y nada más 

quizás con un último mensaje 

zorra, me tenías prendao 

y que no volviese a hablarme nunca que no viviese como si me hubiese conocido que jamás recuerde mi nombre ni mis dedos largos ni mis dientes separados ni lo feliz que lo hice con cuatro o  cinco mensajes 

ser para siempre aquella novia de internet 

y nada más

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