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Mi diario no es como el de A. Flora P. (Acto III)
Huele a otoño, huele a ponerse The Corrs y a confesar que volví a Hinge por si me cruzaba con Sergio Camello, otro letterbox King.
29 de septiembre 2026
Comenzaré la tercera y penúltima parte. Citando y honrando la memoria de una grande de España: Vicenta, habitante de Desengaño 21 interpretada por la -seguimos de luto- difunta y leyenda, Gemma Cuervo. En un punto de la serie de Aquí no hay quien viva, se murmura a sí misma:
¡Tengo trabajo, tengo amor, para que luego digan que el horóscopo miente!
Yo, R punto Collins. Tengo trabajo. Tengo amor. Viva el horóscopo que no miente. ¡Se ha vencido a la apatía! No es verdad, pero... fake it till you make it. Me refiero a la apatía. ¿Cómo si voy marcando casillas en la adultez sigo con esta losa de tristura? Deberían colgarme en la plaza de un pueblo inglés en el año 1662. Por bruja, por ingrata. Por una existencia con un insustancial requiebro.
Pero lo primero es lo primero.
Mi anécdota de la noche en la que me convertí en un gnomo del amor exacerbado. No concibo retrasarlo más, stop clickbait. Basta anzuelo.
No.
Lo siento. Recurro al embuste. De nuevo. Reprogramamos lo prometido.1
Este artículo no narrará esa noche legendaria de julio de 2026.
¡Pero por una causa de suma importancia! Creo que la anécdota del gnomo psicodélico va a adecuarse más a un cierre de estos diarios uniéndose a una reflexión post lectura de los tratados sobre muerte y naturaleza 2que escribió Sir Thomas Browne en el siglo XVII. Aún no he terminado ‘El jardín de Ciro’, así que solo os pido una semana más para desenvolver una anécdota mucho más inflada de lo que se merece.
Regresamos a la visionaria intensa pre-Lana del Rey o como a mí me gusta llamarla: *Mi salamandrica gordofóbica Alejandra de las lesbianas*
‘He descubierto mi tendencia a conversar de temas obscenos, tratándolos con humor.’
Que el sexo o mi narración de coitos se mantenga como tema recurrente en mis narraciones no se considera casual (y, sin embargo, muy preocupante) ni por mi ex psicóloga ni por mi actual terapeuta no graduado, Pepe Pulido. La consideración a mi existencia por un trámite físico me llega enllagueciendo desde que realicé mi primera mamada o casi desde que, en el colegio primario, se exigía que en el juego de la botella yo no participase por la parte masculina de la clase. Descubrir lo erótico en una edad precoz y las monedas que se canjean o se revierten en según qué decisiones... mal trago, pésimas costumbres. Sudor frío y muchas vueltas al impulso antropológico de la excitación. A veces pienso que he desarrollado un ingenio en torno a la cópula de igual manera que los chistes de caca-pedo-culo-esmegma que se rifan entre el público infantil. O porque simplemente es una manera de enfrentarme a verificar que existo y que esta cápsula de venas, nervios y fluidos merece ser objeto de deseo.
Agnosco veteris vestigia flammae.
Menta Pascal Quigard en ‘La noche sexual’. No es por dármela de lista, pero releyendo esta frase en lengua muerta, me di cuenta de que recordaba exactamente su traducción. Reconozco las huellas de la antigua llama. No por pedantorra, por intensa. Esa frase se la dijo Dido (de Cartago) a su hermana Ana después de conocer a Eneas. Me he puesto cachonda por primera vez desde que murió mi marido. Durante meses me atiborré a leer todo lo que conseguían mis zarpas sobre mito, ya que andaba enfrascada en desarrollar una versión poética-autoficción, para sostener el deceso de un vínculo consciente de su necesidad de ser digerido. Tu amiga la más non-chalant. ¿Cómo superaste a un primer gran amor? Pff, reescribiendo el mito de Dido y Eneas mientras leía el compendio sobre místicas de Victoria Cirlot, fumando como María Zambrano (prendiendo un piti con la colilla del anterior) y llorando mientras escuchaba a Boygenius/Taylor Swift/Silvana Estrada/Julio Jaramillo.
Entrando a la librería Pérgamo. Rebozando la cauterización del sangrado, una y tropecientas veces. Escribiendo un cuento de una sirena-sardina y un poeta recolector de mangos. También realizando el coito de manera extraordinaria múltiples veces. No nos engañemos. Encontrando un reflote en la escena primitiva del acoplamiento erótico. You fuck me so good I almost say I love you. Tal y como ya mencioné en el artículo de Sabrina Carpintera. Me puse cachonda por primera vez desde que asesiné la imagen idealizada de mi ex. Un hito preciso y precioso en la desenvoltura de una ruptura. You fuck me so good I almost say I love you. Una vez en mi vida me ha sucedido esto, una y no más Santo Tomás. Ojalá se repita, porque mejor confundir amor en un buen coje que amarrarte a un coje mediocre solo porque te encuentras aburrida. Muchas veces diferenciarlos equivale a ahorrarte un gran problema y fruslerías. You fuck me so good I almost say I love you.
Se trató de canalizar la cachondez canina a través de encuentros leves-casuales-no causales y concretar algo denominado: unx folla-amic de confianza y mesilla de cama.
Alejandra explicaba así las relaciones de folla-amics y el entender que para ciertas personas la ligereza en la intimidad sexual nunca arribará a buen puerto:
Enero de 1958: Un encuentro sexual no compromete a nada. Solo dos seres sedientos que se unen en el desierto para ir en busca de la calma. Pero esto es independientemente del hecho fundamental: el encuentro sexual no compromete a nada. [...] (Quiero nadar desnuda en tu sangre).
Y se queda tan pancha la tía. Pero tiene toda la razón, al menos en lo que mi persona respecta. Debo dejar de fingir non-chalantismo con mi intimidad. Si lo repito de manera no-mesurada quizás se ejecute como ensalmo.
Me hizo gracia un post de Instagram. Your vagina is now named after the title is the last TV show you watched… What it is?: Buffy Caza-vampiros. Nada más que añadir, la nostalgia me juega malas pasadas y chistes inconmensurables.
Vuelvo a repetir el mantra: Agnosco veteris vestigia flammae.
Así que investigo: deseo femenino. Baby Girl, la película ha caído esta semana. Acoplamiento y la escena primitiva. Eros no sabe calibrar una equidad de poder, ternura. Arremolinarse en la idea de que el deseo precede a un paraíso judeo-cristiano occidental. La detumescencia del instinto depredador de las mujeres ante la contradicción del arquetipo o la ruptura de la sumisión no-solicitada y la sumisión en un contexto consensuado-deseado.
‘Sentía deseos de aullar y de caminar a cuatro patas. Una bestia herida rodeada de precipicios’
¿Una perra domesticada en un contexto de vulnerabilidad me hace más libre? ¿En qué se guía mi deseo? ¿A dónde conduce el humor sobre mi deseo? ¿Acaso se utiliza la metáfora de Hedda Gabler para narrar la caída/impulso de Nicole Kidman?
‘Y en verdad, si yo quisiera aplacar toda mi sed sexual necesitaría años de orgías. No es posible: quiero escribir’.
Baby Giiiiirl. Un resumen. Dirigida por Yailin Chacón y protagonizada por Nicole Kidman y Harris Dickinson, es un thriller erótico que explora los conflictos internos de Romy, una exitosa CEO atrapada entre las exigencias de su vida perfecta y sus deseos reprimidos.
Bueno, quizás mi mejor consejo es que acudáis raudas a bichear el Letterbox de Pepe Tesoro buscar su crítica de Baby Girl y leer el resto de opiniones sobre películas. El único hombre me ha hecho reír en lo que llevamos de septiembre. Como soy generosa en la mayoría de los ámbitos de mi vida, acá un muestrario de su humor para que lo disfruten todes ustedes. Adelante un entremés en mitad del marco teórico-abstracto:
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Me preocupa pensar que esta mirada pueda entenderse como empática. No cabe más condescendencia en cada frame. Lo de tirar por Tinder y las apps podría haber sido solo un punto desencaminado, si le hubiese llevado a algo. La soledad y la desolación son condiciones de un mundo moderno, la especificación en un sentimentalismo sobre el fenómeno incel solo caerá en sensacionalismo barato si no es capaz de reducir un poco el zoom, pero esta peli solo parece preocupada por aumentarlo.
Atraviesa el thanatos lamiendo un vaso de leche gozando el doblegue y sin la humillación del forzamiento. Una medida expresa. En ‘Garganta abierta’ 3de Henry Hook un puma se hace amigo de una mozuela. Diabli, te he amado durante 160 páginas. Entablar amistad con tu deseo, podría equivaler a entablar una cooperativa con un puma con canícula y hambre que huye de un incendio. Y más en estos tiempos. Por ello, arrastro a mi puma y decido saltar de nuevo al ruedo. Liberad al clítoris y la mordaza de bola.
Rescatando la última reseña de Pepe Tesoro que os he compartido, reconduzco el punto que deseaba tratar: un poco los incels un poco las aplicaciones de citas. Como bisexual que no suele conectar con los heteros masc o performativos, pero que se siente aterrada de intentar ligar con mujeres bi o lesbianas, tirar de Hinge se ha convertido en una experiencia sociológica de este verano. A mi puma no le gusta un carajo. Pero tampoco me convenía volver a acudir a amistades ni a folla-amistades, tal y como describe la Alejandra Flora.
Como quería hablar de sexo o de lo que me lleva a hablar del sexo, o simplemente meter una idea que apunté en las notas del móvil, debía regresar al campo de batalla. Y teniendo en cuenta que mi experiencia más erótica este verano ha sido atestiguar en el ciclo de cine caliente en el parque de la peseta como Richard Gere y Julia Roberts hacían el amor (coito con beso. Ojo, amor4) mientras sonaba la versión de ‘Escondidos’ de Bisbal y Chenoa, pues como que urgía un poco de solera o movimiento en ese apartado de mi vida.
Como quería renacer en un ámbito sexual y olvidarme de ser una perra migajera, pero sentir de nuevo una vulnerabilidad en zona segura que me haga doblegarme a mandos sanos de vez en cuando. Rebajar mi constante estado a la defensiva y lustrar el pelaje de mi puma para que corretee como un felino feliz, sano y lustroso. Volví a Hinge. Para re-aprender que quiero o que no quiero. Ya que:
‘Lo que yo quisiera es vivir mi vida diurna entre libros y papeles y pasar noches junto a un cuerpo’.
Volví a Hinge. He matcheado con multitud de personas, donde esas personas han conversado el 75% de las veces con amigxs que me hacían el favor de entablar la conversación por mí. Ya que ligar por internete no se encuentra en el ramillete de talentos que la creación me ha otorgado. Así que... sí he matcheado contigo existe mucha más probabilidad de que hablases con un twink de 1.90 o con una intelectual de 1.54 que conmigo. Pero la de la foto bebiendo vino de melocotón sí que soy yo. Solo se ha dado un pelín de catfishing mental-social de personalidad.
Hinge. La nueva anécdota de los bares de vinos naturales.
Hinge. La visión glorificada de cómo Mamdani encontró a Rama Duwaji.
Hinge. Juraría que existe un artículo por estas tierras.
Hinge. ¿Por qué no?
En mi desplazamiento por esta montaña. Equipación básica. Separar afiliación política, hombres performativos, heterocuriosas y expats. 5Pero es que el moderneo se reúne a intercambiar cromos en esta aplicación.
Un irlandés no-expat just visitando.
- Hi, you look nice. How are you?
- Oh, gracias. Im criying. And you?
Silencio.
Un argentino (con el que me crucé en Back to the book6)
—¿Qué tal estás? Me gusta mucho Hilma af klint.
—Bieeeeeen, a punto de entrar al cine de Cibeles a ver Dirty Dancing. ¿Y tú?
—Estoy desalojando mi casa por los incendios de la sierra.
Silencio (esta vez por mi vergüenza).
Un danés que juega al pádel.
—Hiii how re yu
—¿Estás de visita o eres un expat que impide que me mude de casa de mi madre porque la única opción que me queda es prostituirme o grabarme desnuda leyendo Góngora en Only Fans para pagar un cuarto de 950 euros en Leganés?
—Visiting some friends i really love madrid but I feel too short here haha most of the guys are taller than 185 hahaha you re funny don’t speak very good Spanglish
—Ah, de visita.
Y, finalmente, un austríaco de casi dos metros que lleva rondando mi ventana desde junio. Qué paciencia en pos de mi neura. Se ha concretado cita breve el viernes 18 a las 18.00 horas. Necesitamos saber si hay química, si voy a acabar descuartizada en un sótano o si voy a descargarme la aplicación de arqueología a la que está enganchado.
Quizás tratar de no reproducir un modelo de venganza llamado ‘La zorra de Troya’ preparado y modelado de antemano con amigas varias para citarme solo con aquellos que nos despueblan de los barrios y desplegar una personalidad -homenaje-a-Valerie Solanas y causarles tantísimo daño psicológico que acaben por retornar a sus países de origen. Que mi involucración en Hinge acabe con el problema de la vivienda y el estómago vacío de mi puma. Quizás debería darle una oportunidad a que regrese mi vulnerabilidad y apetito sexual.
De momento tengo una cita. En Lavapiés. Y habla español con lo que rebaja mi hostilidad y mi primera reacción ante la oleada de modernxs que pueblan Madrid/Barcelona/Valencia/Málaga. Citando a una gran sentencia viral del internete:
‘-Aquí tú hablas español, no inglés. 7No te llamas CONRAD te llamas CONRADO. Tu nombre no es Philip, es FELIPE.’
Si no entiendes esta referencia, fuera-te vas eres un estorbo para mi vista. Noidontwanttoshowyouelmadridcastizodeverdadpedazodependejo. Un perfil de una loca para destruirlos a todo el que usurpe y no cotice para los servicios públicos. Una escabechina de temporada. Una utopía sin estimulación real.
Mi puma no ronronea, mi puma se retuerce en círculos y no sabe si coserse la boca o volverse vegetariano. No me encuentro en disposición de amaestrarle o de asesinar la versión aterrada de mi felino. Mi problema no se encuentra en decidir con mi puma si le apetece perseguir bisontes o lamer latas de sardinas mientras le hacen bondage. Mi pumita, mi Diabli personal, yace catatónica en escucha con la bso de Twin Peaks mirando a la nada pensando en la nada. A mi puma le pirra las filias de ‘La señorita Julia’, ‘El amante de Lady Chatterley’ pero también ‘Marxismo y revolución sexual / La nueva moral y la clase obrera’ de Aleksandra Kollontái. Mi puma se cortocircuita cuando trata de galopar.
Vamos-Babygirl-lame-este-platillo-de-leche-de-avena-con-semillitas-de-chía-y-canela. Pues de rodillas. O al acecho. Que se pronuncie mi nombre. Si es lo que te va.
¡Tengo pluriempleo, tengo el amor infinito de mis amigxs y una cita, para que luego digan que el estado del bienestar no existe!
Una retahíla para llegar al cierre. Oh-ah-ah-ah.
Huele a otoño, huele a ponerse The Corrs y a confesar que volví a Hinge por si me cruzaba con Sergio Camello, otro letterbox King. Pero nope-de-nop. Así que reconduciré mi deseo/Diabli. Quiero alquilar un piso en la ciudad donde vivo. Quiero jugar en un equipo de fútbol femenino que se denominen ‘Me gusta más por detrás’. Deseo un deseo equivalente a una felicidad de Anna Karenina sin que me arrojen a las vías del tren. Un romance lesbiano entre Anna Karenina y la señorita Julia. Una verdadera huida en un ferrocarril-rave del siglo XIX por Noruega.
Eso es lo que le podría entonar a mi puma, a mi Diabli. O bueno, es algo que facilitaría que mi puma corretease mucho más tranqui y meditase sin apuro sus posibilidades, sus apetencias. Sin contar el ferrocarril-rave.
En estos días de truculencias y pésimas noticias, mi deseo sobre mi deseo defiende la idea de encierro dentro de una madriguera diáfana y oscura (pero de esa oscuridad agradable, de arrope) con mi puma, tocándonos con el morro nuestras extremidades mientras repasamos, una y otra vez, el disco Melodrama de Lorde. Hasta decidir escalar a nuestro ritmo o al tamborileo electrónico de Helena Gao. Helena Gao, mi nueva perfecta favorita. Reflexionando de chill sin angustia. Un lujo sin pudor.
Calibrar el ritmo cardíaco en apareamiento, de nuevo reincido, con nuestra autoestima.
No sé si debería asesinar la versión aterrada de mi puma. O enseñarle nuevos trucos.
Pues bueno, me fumaré un cigarro y a dormir sin vomitar melancolía.
1 ¿No seré yo del PSOE? Callo, callo. Que en la izquierda nos dispersamos.
2 Tratados sobre muerte y naturaleza (Urnas sepulcrales/El jardín de Ciro) edición de la editorial ‘Ampersand’.
3 Librazo de rentré otoñal por la mano y gloria de la editorial Sigilo. Corran a su librería más cercana.
4 Otra referencia a Aquí no hay quién viva. Dice Belén -mi otro alterego junto con Fleabag-, ahora que tenemos una relación no se folla. AQUÍ SE HACE EL AMOR, EMILIO.
5 Migrantes ricxs que gentrifican barrios, que no son molestados por la derecha y que no suelen cotizar para impulsar los servicios públicos de todxs.
6 Festival de editoriales independientes que acontece en varias naves del Matadero en el barrio de Legazpi.
7 Doctora Polo. Caso Cerrado. Ningún afternun ni ningún jelou.
¿Qué opinas?
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