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Mi diario no es como el de Flora Alejandra Pizarnik (Acto I)

Bienvenidas a los bártulos de un agosto

17 de agosto 2026 · 2 comentarios


Querido diario imberbe de R. Collins:


Vamos a hacer un ejercicio, no te preocupes, no mencionaré la palabra cadáver exquisito ni ninguna otra farfullada de escuela de interpretación/escritura. Como se anda al borde de una depresión apática producida por la falta de motivación vital y el asco que te genera, en general, este mundo de mierda tomado por fascistas, violadores, pedófilos y viejxs que nos matan lentamente, vamos a hacer un ejercicio de escritura automático. ¿Qué haces? Andas leyendo a Alejandra Pizarnik, como le dijiste a tu amiga la Petisa, es un poco preocupante y clicheico que te sientas tan identificada con lo que esa tristona talentosa escribió en su diario cuando tenía 19 años, pero tú igual te atoras en pensamientos y en desbocaciones neuróticas (en un estado de espera vacía. De sutil melancolía árida), 1y ves lo que te redondea desde un cristal sucio y una pesadumbre cuasi impostada. ¿Qué más? Ay, la Flora Alejandra Pizarnik, o F punto A punto P punto. Acabas de leer cómo uno de sus amigos anda leyendo a Proust y fornicando con prostitutas. Igualmente apuntaste algo en tu cuaderno de trabajo el día que decidiste hacer este ejercicio de no pensar y vomitar hasta que tu TDAH te obligase a revisar Twitter (te has quitado Instagram por un tiempo, gracias al cielo) o a agarrar tu Nintendo DS y jugar a tu Pokémon rubí con la pila interna agotada (no bayas, no huevos, no crecimiento).


Alejandra a sus 19 años, quería o planificaba esforzarse en ser una mujer de provecho, se marcó varias metas y tú anotaste su equivalente en tu propio diario de mano. Vamos a ver, saca la mosquitera y enseña tus costuras R punto M punto C punto.


A punto P punto me ha saltado la F punto:


Planes para 40 días


  1. Comenzar la novela
  2. Terminar los libros de Proust
  3. Leer a Heidegger
  4. No beber
  5. Nada de actos violentos
  6. Estudiar gramática y francés


R punto M punto C punto.


Planes para 41 días de encierro


  1. Terminar el libro de cuentos
  2. Leer mínimo 7/8 libros pendientes y acumulados
  3. Ver películas que me rellenen el intelecto
  4. No drogarme ni beber en demasía
  5. Nada de actos que atenten contra mi amor propio
  6. Estudiar de forma obsesiva el japonés para ahuyentar los ataques de pánico


De momento, de forma honesta, has cumplido una mierda. Un mojón.


He avanzado con el cuento de un sapo que sigue a una chica hasta su depilación perianal, muchas notas de reproche fantasmas y he visto tres películas de Almodóvar que me sé de memorieta. Me gustaría continuar un rato más, pero me sobreviene bajona sideral... así que toca estirarme, escoger mi dorama pertinente y planear mi desayuno de mañana. Acabo de rechazar una invitación a la verbena y de acordarme de que quizás, prefiera arrancarme las uñas una a una antes que oler el centro de Madrid, más concretamente, sudar hasta morir en la verbena de San Cayetano. ¿Me estaré haciendo mayor? No, pero se viene comparativa. El viernes pasado estaba usted (yo, que ando diseminando chorradas en tercera persona, retornamos al POV inicial) metiéndose el equivalente a un dedo índice de MDMA con un chupito de agua. Presuntamente. Tan mayor no sé, pero en unos párrafos se viene anécdota y grandes cantidades de vergüenza propia. No se bajen del ferrocarril.


Enlace usted con lo que se necesite para hablar del discarrazo creado por HYUKOH(혁오) y Sunset Rollercoaster en 2024. No, aún no. Acabo de tener una pésima idea. Un tongazo, un clickbait. Recordad a estos coreanos y taiwaneses que un día se cruzaron en Tokio y me cambiaron la perspectiva de las jam sessions.


Por nada del mundo quisiera estar en otra parte o ni en otro ser.


Ayer te acostaste en la cama a las 21.30, cenaste una sandía y te tragaste un lorazepam. Querías levantarte a las 7.00 con la mirada fresca, practicar yoga, regalarte un banquete (tostadas de gochujang con huevo y espinacas, albaricoques y café colombiano que te trajo la Petisa) y regresar a la escritura automática mientras te amodorra cualquier lista de Hiroshi Yoshimura (que te aporta fulgor y conciencia de existir en un espacio poblado de arces).

Qué disgusto y qué mala decisión ante tu perspectiva, porque al final abriste Filmin y terminaste llorando con el final de 2046. Atolondrada, te dibujaste como Zhang Ziyi, temblando de frustración contra una pared verde (ese tipo de verde que solo maneja y logra Wong Kar Wai) mientras escuchas cómo el cínico del que se ha prendado gime junto a otra mujer (que gime increíblemente sonora y falsa). Zhang va vestida con una bata lavanda divina y su peinado... uf, la cinematografía y el recorrido emocional que ofrece ese pelo. Yo le hubiese lanzado un cóctel molotov al estúpido en vez de quedarme apoyada en la pared maldiciendo la mala suerte de enamorarte de un cliente-escritor-cínico que una vez amó tanto a alguien que se lo murmuró a una grieta y de esta grieta brotó una planta. En cambio, te aseguras de borrar mensajes que pertenecen al pasado y te duermes a las doce, has abierto pestaña como si hubieras mutado en un altramuz rancio hace unas horas. Eso sí, en YouTube no te ha fallado la playlist de Yoshimura (Green, 1986). Y por ello, no se pierde el disfrute del café entre arces japoneses, aunque sea dos horas más tarde de lo agendado.


Acá en el proceso, repasas, aunque solo en cajones de tu cerebro, aquellos temas de los que dilatarte. Un tema, los campamentos de verano. 2Los espacios liminales, como se han puesto tan de moda etiquetarles a lugares cerrados de tránsito donde se revolucionan los cuerpos como pompas eléctricas y se acaba germinando un ecosistema único en largo, estrechez y clausura. La feria del libro, espacio archipiélago. Tu semana burguesa y de calidad Durrell en el mediterráneo, BBK live 2026, los encierros y la soledad con un gato. Nah. Alejandra, Alejandra. Hoy me siento agresiva, sensual. Nada espiritual. Mentira, te cortaste las tetas y la excitación, ahora saca una carta de tu tarot de huesos y flores. El rey de monedas invertido, es un cuadro de un esqueleto con flores malvas y una clavícula. ¿Has subrayado alguna frase de ‘La amortajada’ de María Luisa Bombal? Anda bien por séquito y ánimo. Parece que me hubieran vertido fuego dentro de las venas. Se cierra lo espiritual, ya se relajó el domingo de ramos en este primer sábado de agosto.


Si me curo, tendré amantes.


Repasaste una frase que encontraste en un diario de a mano de 2012, se la comentaste a Julia al principio de su viaje a Grecia, recién aterrizada en Atenas. Tú subrayaste: ‘Confesarle lo que te hiere a un hombre equivale a sangrar delante de un tiburón’. Para evitar el último punto ciego, aquel por donde se ha sangrado y no se atisba, te empecinas en la lectura como regenerada obsesión. Lees un cuento de Angela Carter (La cámara sangrienta3), otro de Mueller (El uno por ciento4), otro de Travacio (¿Dónde está Montes?)5, pero acabas repasando fragmentos que pertenecen a la novela ‘Después de Claude’, 6ya que andas sedienta de vanidad y matarías por haber escrito tú las siguientes frases, necesitas nutrirte de ingenio en el que te ves reflejada:


Como soy en esencia una persona desenfadada que trata de verle el lado cómico a este circo de engendros llamado vida. /Pronuncia a innumerables soflamas comunistas sobre injusticias y corrupción, pero a la hora de la verdad lo único que le importaba eran los títulos y las tetas/No se cuenta entre mis fantasías predilectas que seis insurgentes musculosos me secuestren para hacerme interpretar a la Diosa Blanca en la trastienda del cuartel de una guerrilla.’


Campamento B (semana en Dénia), donde devoré este libro a carcajadas rodeada de señoras ricas con bañadores Benetton blancos y sombreros de rafia, se fusionó con Campamento A (Feria del libro en Espacio Archipiélago), ya que el libro me lo regaló Rebeca, corazón y pólvora de la editorial ‘Muñeca Infinita’. Yo sí interpretaría ese papel de colonialista ochentera frente a unos mexicanos interpretados por chilenos, bielorrusos y gente de Cádiz. En esencia soy una chiquita easy-going que perdona hasta la sífilis si se atenta contra mis órganos menstruantes y que se prende de tiparracos con grandes discursos sobre la izquierda, la moral y sobre los grandes escritores-pierde-tinta; a los que defienden a capa y espada porque perro no come perro, pero si perro roba y daña a una mujer, que gran escritor vamos a escribirle un preludio y a concederle galardones.

Foto de @elena.pronto

Gracias Muñeca Infinita por el libro de lectura en el mediterráneo antes del exilio. Por lo tanto, regresamos al campamento D, el reboot de mi encierro en agosto del año pasado, pero en aquesta ocasión: 41 días previos a la vuelta esperanzadora al ruedo.


Pido perdón a aquellxs que me pidieron participar en ‘El remendador de libros de Sustrato’ una actividad de esta-nuestra plataforma para este verano y que no llegué a contestar pues me encontraba sobreviviendo al campamento C (el BBK7). Pido perdón a todxs aquellxs a los que no he contestado por incapacidad verbal, pero no pido perdón a los destierros. Como le aseguré a Pepe (esta vez, Pepe Pulido): ‘Aunque un hetero ponga buena cara... es la misma perra, pero revolcada’. Y creo que, en esta ocasión, no se hurtó la frase de ninguna red social liderada por un tecnocacique.


No todo va de ensartamientos, obvio, o no al menos en el campamento D (mi casa, mi gato, 40 libros que me asfixian 8y reclaman mi cariño ladrando toda peseta que me gasté en ellos). Hablé con Pablo Cerezo sobre masculinidades y de que hay una absoluta falta textual/teórica sobre masculinidad que trata de escurrirse del sistema... Continuará.


Usted, que soy yo. Tú/yo me adelanto a comentaros la pésima idea que me ha surgido previamente (o a mi desdoble). Baja la marea de ebullición y no se debe a falta de perseverancia o de ganas; una sí se empasta en lo espiritual y se aferra al pálpito del gaznate. Así que acabamos casi aquí (casi, todos mis cierres son múltiples tirabuzones de palabras).


Continuará.


Creo firmemente en un cierre abrupto, sin sentido, a este texto rizado y no experimental. Os adelantaré, en una semana desglosaré mi episodio monumental, de manera presunta, con tragarme medio gramo de MDMA, regresar a casa (desde Lavapiés hasta Chamartín) sin sudarlo, patear Madrid calzada con bailarinas y vestida con un camisón de encaje negro perteneciente a una señora muerta mientras fumo putinis de manera compulsiva y vocifero audios de amor en madrugada-drojada a 11 personas de mis contactos en el whatsapp, que se sorprendieron (en su mayoría de manera grata) por recibir verborrea amorosa a las dos de la mañana mientras atravesaba la ciudad con las pupilas como dos agujeros negros.


Ah, y de mi obsesión con HYUKOH (혁오) y Sunset Rollercoaster. Un disco que me ha robado el pensamiento y me atiza con la misma emoción que experimenté cuando me enamoré por vez primera de una persona tierna. También os relataré cómo reverbera tu autoconsciencia cuando ubicas tu ser en un dorama que cuenta la historia de una actriz con trastorno disociativo que logra alcanzar éxito, dándole las riendas, justo, a su trauma y disociación encarnadas en un desdoblamiento de su personalidad.


Cercenamos, acortamos y prometemos un artículo nuevo en menos de una semana.


Bienvenidas a los bártulos de un agosto. No va de tomaros el pelo, me preocupa de manera seria y no urgente, si Fernando (de Sustrato) da luz verde a este primer textito de verano.


Ay, sin moraleja y con decepción. Ahora sí.


Agur, agur.





1 Todo lo subrayado y en cursiva, le pertenece a Flora Alejandra. Lo otro a María Luisa Bombal e Iris Owens.

2 Para menos lío: Campamento A- Feria del libro, espacio Archipiélago. Campamento B-Les Rotes, Dénia. Campamento C- BBK live, Bilbao. Campamento D- Mi casa, Chamartín, Madriz.

3 Pertenece al libro con ese mismo nombre. Sexto piso.

4 La verdad sobre el fin del mundo (fábulas y columnas). Los tres editores.

5 Me verás caer. Las afueras.

6 Iris Owens, Muñeca Infinita.

7 Festival de música en Bilbao, Euskal Herria.

8 A.F.P: ¿Por qué no coloco un libro en un plato y me lo como? (dévorez les libres!)

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