__MESSAGE__
Perder mi lagartija
Me dije: «Perdí la ira, me quedo en calma».
13 de septiembre 2024
Me dijeron: «Muchas cosas se pierden con el tiempo». Y yo vi que se me apagó la garganta de fuego cuando me enfadaba y entraba en mí un animal de lengua afilada que gritaba y lloraba y berreaba. Notaba que el daño del otro me parecía impersonal, un disparo al aire. Me dije: «Perdí la ira, me quedo en calma». Y tuve menos ganas de derribar mi piso, lo encontré a mi medida. Y escribí menos fresca, con los dedos adormilados. Y me enamoré con honestidad, pero se acabó manosear el abismo. Y sentí menos envidia trémula, porque en cierto modo todo iba bien. Y comencé a ponerme colorada si muchos me miraban. Y me sorprendí consultando al deseo, paré de derramarlo. Y ya no era tan ilusa, leía a la gente. Empecé a defender una parcelita. Y eso me hizo más pobre, sí, pero ya no se me escapaban lagrimones derretidos. Y yo me dije: «Ah, la felicidad es un clavo en la pared que sujeta un cuadro de una playa, aunque esté muy lejos del mar». Y me advirtieron, sí, pero nunca me dijeron: «La soledad que te atormenta también te define». Cuando dejas de arrojarte puedes sobrecogerte. Y escuché consejos del paso a la adultez de mis coetáneos, de películas mediocres, libros confusos y pódcast insustanciales. Y un día todo se apaciguó, pero yo perdí a una compañera; a esa largartija pegada al cuello, esa que me siseaba: «No te entienden, no te quieren, no te sostienen y solo puedes construir, con esmero, una compañía artificial». La que también me decía: «Atrévete, tienes todo el caudal por delante». Y se fue, una mañana, esa lagartija. Y ya nunca más la vi.
¿Qué opinas?
Sin comentariosUn verano te romperán el corazón
Por Claudia Vila
Es verano y eres joven, pero tienes el corazón roto, de modo que no te sirven ni el verano ni ser joven ni todas sus consecuencias (...) Te han dejado en el peor momento (siempre es el peor momento).
Te veo poco, te miro mucho
Por Claudia Vila
Estoy bien, ¿tú estás bien? Yo genial, porque no lo pienso.
Jacob Elordi, he pensado en ti
Por Claudia Vila
Tienes que taparte la boca de la emoción, sueltas una carcajada tímida, el cuerpo serpentea en la butaca del cine.
Mi diario no es como el de Flora Alejandra Pizarnik (Acto I)
Por Rocío Collins
Planes para 41 días de encierro: Terminar el libro de cuentos Leer mínimo 7/8 libros pendientes y acumulados Ver películas que me rellenen el intelecto No drogarme ni beber en demasía Nada de actos que atenten contra mi amor propio Estudiar de forma obsesiva el japonés para ahuyentar los ataques de pánico De momento, de forma honesta, has cumplido una mierda. Un mojón. He avanzado con el cuento de un sapo que sigue a una chica hasta su depilación perianal, muchas notas de reproche fantasmas y he visto tres películas de Almodóvar que me sé de memorieta. Me gustaría continuar un rato más, pero me sobreviene bajona sideral..
First We Take Manhattan
Por Nadia Risueño
Es imposible abocarte de nuevo al vacío más tremendo cuando tienes amigos inteligentes. Es casi imposible sostener el socavón cuando tienes amigos inteligentes. Puedes fingir ceguera durante un instante, pero siempre acabarán encontrándote.
Aparición en la Virgen del Carmen (sin la Virgen del Carmen)
Por Sofía Lemoine
Queridísima Mina: No ocurrió como te lo contaron, pero sí es cierto que por la Virgen del Carmen tuve un encuentro curioso.
Abónate a sustrato.
Apoya el trabajo de Claudia Vila
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES