__MESSAGE__
¿Por qué es importante leer a Houellebecq?
Porque describe realidades incómodas constantemente, resultando muy admirable su intención de caminar siempre por el filo de la navaja.
9 de octubre 2024
(Antes que nada, es importante realizar un disclaimer. Es un tío que está absolutamente chalado, dicho claramente, y no se corta en mostrarlo a través de su literatura. Su temática, estilo de escritura y afán de polemizar hacen que sus libros no sean para todo el mundo y entendería perfectamente que a muchos lectores les hiciese sentir incómodos y prefiriesen leer otra cosa).
Hay que leer a Houellebecq. Porque es un grandísimo escritor y una personalidad muy relevante en el mundo cultural francés y, sino mundial, al menos europeo. Desde que comenzó a publicar sus novelas, la crítica se ha mostrado casi unánimemente de acuerdo en que, pese a sus desvaríos, su talento es un ciclón innegable y nadie es capaz de tratar ciertos temas como él. Además, siempre he detestado la idea de tener que leer cosas amables y que nos “enganchen”, ya que la lectura es también una buena forma de aproximarnos a realidades tenebrosas e incómodas y que nos pueden afectar de manera negativa (tiene el gran poder de permitirnos vislumbrar durante un rato las partes más oscuras de la naturaleza humana).
Porque describe realidades incómodas constantemente, resultando muy admirable su intención de caminar siempre por el filo de la navaja. En su novela “Plataforma” narra las vivencias de un hombre francés de mediana edad que viaja a Tailandia, lugar donde se da cuenta de que el turismo sexual es una realidad y que puede ser un buen modelo de negocio (de verdad, ¿a quién se le ocurre esto?). Pese a que haya fragmentos repulsivos, como consecuencia de lo que se cuenta, es que es un libro buenísimo e inteligentísimo, pero también incómodo y molesto, lo mismo que sucede con su particular aproximación a las relaciones de pareja y a la muerte en “Aniquilación”.
Porque, en su condición de polemista, no se ha cortado absolutamente nada y ha abordado el tema más delicado en la actualidad en Francia, la islamización de esta sociedad, a través de su libro “Sumisión”. Sin embargo, lo hizo como solamente él es capaz de hacer: como un absoluto demente, describiendo un futuro en el cual un partido islamista alcanza el poder y un hombre de mediana edad, completamente harto de la vida, comienza a descubrir las ventajas que puede tener para un hombre la religión musulmana, con una ironía y una claridad inigualables. Además, en una inquietante coincidencia, este libro, que recibió muchas críticas de islamofobia, se comercializó en Francia el 7 de enero de 2015, el mismo día en que tuvo lugar el atentado contra las oficinas de Charlie Hebdo.
Porque siempre da la sensación de protagonizar sus libros. Una de las cosas que resultan más perturbadoras de Houellebecq, es que el protagonista suele ser un hombre de mediana edad, hastiado y sexualmente frustrado, que no comprende la sociedad en la que vive y se deja arrastrar por el paso del tiempo, hasta que pasa algo sobrecogedor y, de repente, encuentra un motivo para encaminar sus fuerzas a la consecución de un bien superior. Al leer sus novelas y las reflexiones que hacen los protagonistas, es imposible disociar al autor de la obra, y constantemente hace preguntarse al lector si está leyendo una confesión, una broma desagradable o un análisis agudísimo y oscuro del alma humana. El hecho de que sea tan fácil identificarlo con sus protagonistas y aún así estos piensan, digan y hagan actos tan perturbadores no puede si no ser considerado como valiente.
Porque en su vida pública también ha sido notoria su manera errática y extraña de comportarse. Un ejemplo muy bueno de esto último es que accedió a participar en una película pornográfica, firmando un contrato y todo y después demandó al ¿cineasta? Stefan Ruitenbeek con la intención de que se prohibiese el estreno, lo cual no consiguió. Es innegable que le encanta el comportamiento típicamente francés de querer nadar a contracorriente a través de actos escandalosos, revestidos de una pretensión de intelectualidad que esconden la realidad, que no es otra que la pulsión real y humana de querer llevarlos a cabo. Sin embargo, la admisión de ser uno más de la masa que odia, siente y padece, le parece repulsiva.
Houellebecq no es para todo el mundo. Sin embargo, si lo que quieres es sumergirte en aguas turbulentas, asistir a una auténtica demostración de talento y estás preparado para dejarte cautivar, dale una oportunidad.
Finalmente, respecto a por dónde comenzar, mi recomendación sería saltar a la piscina y empezar por Plataforma. Si no te echa para atrás este libro, nada podrá contigo ya.
¿Qué opinas?
Sin comentarios¿Por qué es importante leer a Vázquez Montalbán?
Por Pablo Abelleira Mariño
Manuel Vázquez Montalbán nació en Barcelona en junio de 1939, es decir, con el país recién estrenado en su versión peor, y en el Raval, que entonces era el Distrito Quinto y no una ruta de free tour con paradas fotografiables y un problema grave de seguridad. Hijo de un preso, criado entre el hambre de la posguerra...
¿Por qué es importante leer a Ishiguro?
Por Pablo Abelleira Mariño
Es probablemente el escritor que mejor ha sabido retratar a gente que cree entender su vida, que la tiene ordenada, justificada y más o menos bajo control, cuando en realidad no ha entendido nada.
¿Por qué es importante leer a Javier Cercas?
Por Pablo Abelleira Mariño
Porque ha escrito novelas de no ficción de una calidad descomunal: Anatomía de un instante, El impostor y El loco de Dios en el fin del mundo
Tª
Por Jorge Burón
Yo no sé mucha teoría, pero si tuviera que decir una, diría: una política de la frase. Creo que la tarea de la literatura o de la escritura, como forma estética, emocional, comunicativa y de pensamiento podría consistir en forzar las posibilidades del lenguaje humano hacia otras formas, ya que con otras formas quizá podamos decir nuevas cosas
Entrevista a Mariano Peyrou
Por Alejandra Arroyo
He quedado con Mariano Peyrou en el Hotel Sardinero. Tengo muchas ganas de charlar con él después de haber disfrutado de algunos de sus libros: Yo soy la naturaleza, Lo de dentro fuera o Diciembres iniciales, pero muy especialmente de los dos libros que ha publicado este año: el poemario Flecha de nosotros y la poética Ser uno, ambos en Pre-textos. Es tan estimulante leer al Mariano Peyrou poeta o narrador como al ensayista.
El placer de matar la novela (otra vez)
Por Adriana Murad Konings
Podríamos pensar que calificar la premisa de un texto como «evidente», como, por ejemplo, el muy rimbombante «fin de la novela», convierte dicha defunción en un hecho.
Abónate a sustrato.
Apoya el trabajo de Pablo Abelleira Mariño
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES