__MESSAGE__
El verano Jet2
La canción del verano es el archivo de sonido alojado en Tik Tok llamado ‘Jet2 Advert’. Turistas jóvenes —mayoría británicos— filmando su experiencia real de turismo en Benidorm, Magaluf, Torremolinos, Malta, Zante o Mykonos
26 de agosto 2025
Me encontré en mi plataforma de contenidos favorita, Tik Tok, un video en el que alguien, con un tono ambiguo entre la ironía y la reflexión, elucubró la posibilidad de que verdaderamente la canción de este verano fuese el audio que acompasa el estribillo de la canción de Jess Glynne con el latiguillo de una aerolínea británica de bajo coste.
¿Es posible que se haya entregado la representación de la exuberancia, hedonismo y sentimiento de esperanza por el recreo del año a una especie de pseudo-‘jingle’ publicitario? ¿Otorgar este reconocimiento a un ‘meme’ vulgariza la emoción del verano, o es más consecuente entregarse simplemente al síntoma que el hecho alumbra?
Siendo estrictos, las características que reúne la canción del verano consisten en ser un tema musicalmente infeccioso y dolorosamente radiado. Es implacable y dictatorial: no recoge la popularidad por consenso, sino por apoderamiento neuronal. Como no necesita convencer, su letra seguramente no tenga ningún sentido, dado que su único contexto es la aceptación implícita de que somos felices porque estamos en verano. Para alcanzar el estadio más alto de lo masivo —que la conozca hasta gente a la que la música es poco más que un acompañamiento accesorio en su vida—, normalmente su virus se expande a través de canales no específicamente musicales: antaño era común que se difundiera como anuncio de televisión. En los tiempos actuales, como ‘trend’ de Tik Tok.
Habitualmente en el estado español la canción del verano es una cuestión elegida al margen de tendencias internacionales, más allá de pedir la canción prestada a la influencia de Latinoamérica o de que el mundo anglosajón se cuele por alguna rendija. Ateniéndose a las características mencionadas, ajusta que ‘La Morocha’, canción de Luck Ra y BM, publicada en 2023 —recordemos, no requiere de contexto—, sea lo más parecido que se puede encontrar: se popularizó entre aquellos no cercanos a la música de este artista gracias a que varios equipos de fútbol comenzaron a festejar sus victorias cantando esta canción como costumbre y esos celebraciones se viralizaron. Entraría de cabeza en un recopilatorio de Caribe Mix, pero no acaba de cumplir: en mis sondeos improvisados a ninguna persona se le ha venido a la cabeza está canción.
Ante el desierto estival de éxitos, solo queda la subjetividad y la presentación de candidaturas alternativas. Tanto por sus números como por su capacidad para describir no cualquier verano, sino un verano en concreto, se debe hablar del fenómeno ‘NOTHING BEATS A JET 2 HOLIDAY’.
En 2009, cuando la televisión era un lugar en el que las marcas todavía hacían grandes inversiones, Estrella Damm se lanzaba con un ‘spot’ de varios minutos en el que crecaban una historia en torno a una construcción idílica del verano Mediterráneo: playas en las que el sol no quema la piel ni la arena guarrea la toalla mojada, fondeos sobre las aguas turquesas de Formentera, ‘hippies’ tocando percusión bajo atardeceres de postal, noches eternas de mecedora embriaguez fruto del consumo de baja graduación de Estrella Damm y una ensoñación de amor entre guapísimos que termina con el fin del viaje por la isla. En plena era de explosión de lo ‘hipster’ y de la burbuja inmobiliaria, esta historia ajena a toda prueba de realidad sería adornada por la exitosa canción de indie-folk de baratijo llamada ‘Summercat’, de Billie the Vision and the Dancers.
Dieciséis años después, a este Verano Estrella Damm le salió un hermano pequeño maléfico: El Verano Jet2. A diferencia de la de 2009, esta versión de unas vacaciones trata de turistas jóvenes —mayoría británicos— filmando su experiencia real de turismo en Benidorm, Magaluf, Torremolinos, Malta, Zante o Mykonos compuesta de masificaciones asfixiantes, alojamientos minúsculos, borracheras insanas, gamberradas absurdas o relaciones sexuales en público bajo la banda sonora de una versión publicitaria de ‘Hold My Hand’, de la artista Jess Glynne. Sujetos instalados de lleno en la oportunidad asequible de la ‘uberización’ de la economía con neones, los chupitos de colores a la orilla del mar y la trampa de la clase media.
Siguiendo la comparativa, se provoca una inversión en la creación publicitaria del concepto de canción del verano: aquel de 2009 era un anuncio televisivo que intentaba hacerse pasar por 'no promocional’. En 2025, es la realidad la que aborda espontáneamente el terreno del contenido publicitario.
Jet2 lleva asociando su marca a la canción desde sus medios mucho tiempo atrás a la viralidad actual. En su intento por contagiar esta euforia vacía por una empresa de vuelos, la compañía comenzó en 2018 a radiar continuamente en sus aviones el tema de marras repetitivamente hasta provocar quejas que trascendieron a la prensa y obligaron a la propia artista a pronunciarse y “disculparse por la molestia”.
Siete años después, en un nuevo ejercicio internetero de reinterpretación post irónica, “Hold My Hand” volvió a celebrarse como burla autoinfligida desde comienzos del presente año. Las redes sociales de ‘Jet2’ se subieron al ‘trend’ en abril de este año sin excesivo impacto -prueba de que el fenómeno sucedió ajenos a su voluntad- y para el verano todo el mundo se sabía de memoria la oferta de la compañía. En esta ocasión, Jess Glynne ha experimentado este regreso a la relevancia de su tema viendo como en sus propios ‘shows’, en lugar de cantar su estribillo, los allí presentes recitaban la oferta de vacaciones viral.
Por estas razones, la canción del verano es el archivo de sonido alojado en Tik Tok llamado ‘Jet 2 Advert’. Es autoconsciente y contextual, depredador del espacio virtual y de las localidades turistificadas. Sincero, cutre, inmoral y decadente. Una nueva huella de la existencia de la negación eufórica como puenteo de un presente deprimente donde la penúltima chorrada convive a un ‘scroll’ de distancia de un genocidio documentado y de un futuro para el que sienten que poco merece la pena ahorrar.
Como canción del verano, todos los patrones que no cumple, los destroza: nada vence al Verano Jet 2.
¿Qué opinas?
Sin comentariosMusic, Fashion, Film: ¿Antimarketing?
Por Javier L. Lozano
El marketing por definición es la “acción de promocionar comercialmente”, por lo que su contrario, el supuesto ‘anti-marketing’ debería ser la acción de frenar, ocultar o, en su extremo, boicotear la promoción comercial. La ronda de entrevistas a las que se ha comprometido en las últimas semanas la artista británica no parece respetar este principio marketiniano. Entonces, ¿cuál es entonces la definición de lo ‘anti-marketiniano’ que la artista defiende?
KNEECAP en La Riviera: hablar solo de música, si eso es algo posible
Por Javier L. Lozano
Con irlandesa puntualidad, un año después regresan al estado español. Superadas las etapas de guiño soberanista en Bilbao y Barcelona, Kneecap pasaban por Madrid, capital del reino, con un disco nuevo publicado hace poco más de un mes, ‘Fenian’
San Isidro 2026: ‘Mi Catedral’ contra la experiencia ‘macro’
Por Javier L. Lozano
Mala semana para los ‘haters’ de medir superficies o muchedumbres en ‘retiros’ o ‘bernabéus’: las fiestas de San Isidro parecen haberse situado en el ‘zeitgeist’ de la conversación pública como nunca antes. En 2026, el número de defensores del ‘chulapismo’ y la identidad madrileña se han multiplicado tanto en las redes como en la pradera del Parque de San Isidro
La importancia de saber elegir una buena peluca
Por clifford.
Figuras contemporáneas (o no tanto) como Sabrina Carpenter, Taylor Swift, Beyoncé, Lana del Rey u otras tantas, han descubierto a lo largo de su carrera que la autenticidad es el mejor branding, pero el más difícil de conseguir.
Caer despacio
Por Aleix Gomila Pons
Hay algo profundamente tranquilizador en recordar que el universo no sabe que existimos. Las estrellas no tienen ninguna opinión sobre nosotros. Las Perseidas no aparecen porque las estemos esperando. El cometa Swift-Tuttle, que deja detrás de sí el polvo que produce esas estrellas fugaces, lleva millones de años siguiendo su camino sin saber nada de nuestras vidas. Hay algo ahí fuera que no depende de nosotros. Algo que no necesita que lo entendamos. Algo que continúa. Quizá por eso he vuelto tantas veces este verano a El Cascanueces.
Sarah Davachi: The Will of Tongues
Por Miguel Pardo
Hace unas semanas, tuve la oportunidad de conversar con la artista y teórica canadiense Sarah Davachi. La productora, que ahora reside en Los Ángeles, presenta esta semana su disco más ambicioso hasta la fecha: “The Will of Tongues”.
Abónate a sustrato.
Apoya el trabajo de Javier L. Lozano
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES