Deportes

Fomo de Teledeporte

Con lo difícil que es llamar país a una comunidad imaginada, y con lo fácil que es que entre un balón en un arco enorme.

22 de junio 2026


(Este artículo responde a una carta de Luis que podéis leer aquí)


Estimado Luis:

Me da mucho vértigo que hayas decidido leerme después de Paul Auster. Es como dejarse las judías verdes del comedor para el final, después de las patatas fritas, el filete y el flan. En eso este mundial parece que si va al derecho. Se ha dejado el buen vino para el final. Hasta Pablo de Llano (que ha escrito un texto monumental sobre lo que pasó contra Cabo Verde y la depresión) tiene esperanza en acabar in crescendo.


Celebro que ya estés in. Yo te confieso que aún no. Lo estoy viendo, de momento, como una pretemporada mejorada, una manera interesante de rellenar el vacío de competición doméstica. Me despierto y me enchufo los resúmenes. Así, entre píldoras, no me siento mal por no estar pegado a la tele. Fomo de Teledeporte, que mundo. Serán los horarios, será la cultura del ajetreo, será la cantidad de terceros que van a pasar de ronda aunque profanen el deporte o será que, en el caso de España y de momento, empatamos y goleamos como burócratas. Mi reino por un 2-1 en el 94. Comparto contigo, eso sí, tu misantropía en lo tocante a ver el fútbol acompañado. En mi caso, mi antídoto ha sido la fortuna de contar con un grupo que lo siente parecido. Esto es, como una cosa muy seria, muy importante y muy repleta de matices a psicoanalizar. Ese mutuo respeto por el fondo y las formas nos ayuda a reconocernos y a juntarnos con ganas sinceras. Es la paradoja de la comunidad, y del éxito. Queremos ser más y que el mundo nos escuche, pero que no contamine un pelo nuestra esencia.


Quizá por eso, por purista, me cuesta entender que se viva el éxito de un combinado nacional con la pasión de un club. De hecho, estoy disfrutando como una mala pécora de las tragedias nacionales ajenas. Ese desacople entre PIB y calidad, entre expectativas y talento, me fascina. Con lo difícil que es llamar país a una comunidad imaginada, y con lo fácil que es que entre un balón en un arco enorme. Pues nada. Desde dentro debe ser incomprensible. Desquiciante.


Siento lo de Cristiano. Es fácil ser capitán a posteriori, pero una retirada a tiempo es una victoria. Mirad a Kroos. A veces me cuesta entender que hay un madridismo verdadero, de carne y hueso. No es fácil. Recuerdo ver a alguno de los tuyos impasible tras ganar una Champions. ¿Cómo lo vives tú? Creo que el Mundial nos previene de estas paradojas. No hay ninguna selección que si gana no lo vaya a celebrar a muerte. 

 

Aunque para mortales, los memes de Endrick y de Ancelotti. Me encanta vivir el nacimiento de un meme bueno. Creo que es un tesoro de nuestra época. Quizá sea mi enganche definitivo al octavo mundial en el que he estado vivo. Se dice pronto.


Sigue a Miguel Gómez Garrido

Recibe un email con todos los nuevos artículos de Miguel Gómez Garrido


¿Qué opinas?

Sin comentarios
Deja un comentario...
Cargando comentarios…

Únete a la conversación

Para comentar necesitas una suscripción activa. Accede o abónate para participar.



Abónate a sustrato.
Apoya el trabajo de Miguel Gómez Garrido

Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.

VER PLANES