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SM 26: La lluvia de todos los San Mateo
Manolín 'El Gitano' fue figura contingente de la noche mateína y del territorio chiringuitero.
16 de septiembre 2026
Tantas quejas y añoranzas sobre el San Mateo de antes se ven, en cierto modo, atenuadas con la llegada de la lluvia: siempre presente en las fiestas ovetenses como protagonista y aguafiestas.
Como uno ya no estaba acostumbrado a ese fenómeno de que del cielo caiga agua, me quedé en casa mirando por la ventana cómo unos operarios trataban de poner unas luces festivas desde mi balcón al del vecino de enfrente. Tardaron, se mojaron, pero al menos me sirvieron de entretenimiento y no lamenté tanto el haberme quedado en el confort del hogar en lugar de mojarme mientras veía a mis amigos de Pequeño Club Imposible, que era mi idea original para la noche del martes.
En la Ería, los que fueron a ver a Mónica Naranjo se libraron del chaparrón. Porque aunque suenen bastante mal todos los escenarios, los del Tartiere y Feijoo están bajo una carpa que permite librar las inclemencias meteorológicas.
Que fuese martes y con mal tiempo por la noche, potenciaba el vermú en las casetas, donde los trabajadores de los bancos y funcionarios se hicieron legión, aunque de todo había sentados en las mesas.
Esta noche en casa, sin pretensión ninguna ni FOMO, recordé la figura de Manolín ‘El Gitano’, uno de los protagonistas de aquel San Mateo de Chiringuitos ya desaparecido como él. Un príncipe de Oviedo que supo capear las desgracias, la mala suerte y grandes dosis de hijoputismo, pero que disfrutaba –o trataba de hacerlo– de estos días como el que más, pero no como uno más, sino como una figura contingente de la noche mateína y del territorio chiringuitero. Quién no recuerda sus bailes en el Pinón Folixa o su manera de vociferar en la terraza de Casa Ramón en busca de algunas monedas.
La lluvia que llegó para dar autenticidad a estas fiestas y refrescar el ambiente puede ya irse y dejarnos disfrutar, no la echaremos de menos.
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