__MESSAGE__
SM 26: Club San Mateo
Me fui a esa hora que es ya tarde pero no tanto como para ser temprano.
19 de septiembre 2026
El viernes, milagro. O eso es lo que me pareció a mí al poner el primer pie en la calle. ¿Quién es toda esta gente y dónde se han metido los días anteriores? Estuve a punto de preocuparme, por si se tratase de reptilianos que han llegado durante la semana y hasta hoy no hubiesen podido completar la transformación en seres normales y corrientes. Todo lo normales y corrientes que podemos ser los ovetenses de fiesta.
Hago desde aquí un llamamiento a todos los camareros para que limpien sus barras, porque estoy harto de quedarme pegado y con la manga manchada cada vez que pido. Acercarse a pedir ayer no fue tarea fácil. Como si fueran Tassotti, hay una serie de personajes que tienen la fea costumbre de elevar el codo y golpear en el mismo instante en el que deciden acercarse a una caseta y pedir. «Libertá para los que toman algo» y cadalso para los del codo arriba y los malos modos.
Lo de El Aserradero by Monoloco en el parking del Tartiere no sé muy bien qué es, algo de música electrónica me comentaron, pero a varios con los que me crucé, que venían de ahí, se les notaba la locura en los ojos.
Me fui a esa hora que es ya tarde pero no tanto como para ser temprano. Cuando estás con alguien a quien quieres, la mejor compañía siempre es la soledad mutua. De camino a casa vi con estupor la iluminación de la calle Fontán, donde una supuesta campanilla se asemeja al luminoso de uno de esos clubs que pueblan las afueras de las ciudades, lo que antes llamaban «güisquerías». Al principio pensé que igual todo era culpa de la ingesta de alcohol, pero no, Luchi me confirmó que lo que veía era cierto. ¡Menuda aparición!
¿Qué opinas?
Sin comentariosMaeza salta a la mesa
Por Álvaro Boro
Comer en una yeguada un menú temático, elaborado por uno de los mejores cocineros de Asturias y con vino de Cangas es un plan que apetece a todo el mundo.
Jorge Burón: «No leemos para identificarnos, leemos para alterarnos»
Por Álvaro Boro
Jorge Burón escribe contra la comodidad de saber quiénes somos. En Yo. ¿Quién? (Ed. La Caja Books) desmonta ese pronombre que utilizamos como si fuera una certeza y se pregunta cuántas contradicciones caben dentro de una misma persona. Lo hace a golpe de aforismo, reflexión, cita y lectura, saltando de Rimbaud a Pessoa, de Aquiles a Annie Ernaux,
El Montoto: 50 años de barra, mistela y bollín
Por Álvaro Boro
La puerta de Casa Montoto lleva medio siglo abriéndose en San Bernabé. Dentro, las cosas han envejecido con bastante más dignidad que nosotros: las mesas de pino siguen en su sitio, las sillas también y de vez en cuando se ve jugar la partida
Orgulloso de los nuestros
Por Álvaro González
¿Sabías que en “La bola negra” la provincia de Cádiz juega un papel fundamental? Seguro que sí, porque si estás leyendo esto eres listísimo. Y guapísimo también, que nunca se te olvide.
Los críos, ¿no?
Por Luis Alonso Agúndez
Coincidí en el ascensor con una vecina. Le calculo unos 60 años. Era encantadora. Me vio con este aspecto lozano y jovial que me caracteriza y, en su buena voluntad y con afán de hacer el trámite comunitario más agradable, me dijo ¿qué, a hacer deporte?
Borracho seco IV: Turrón
Por Natxo Medina
La fascinación de Natxo proviene precisamente de percibir la felinidad de Turrón de entender que convive con un ser peludo totalmente distinto a él. Una criatura que experimenta el mundo de manera única.
Suscríbete a sustrato.
Apoya el trabajo de Álvaro Boro
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES