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Sonrisas y tres goles
Una noche de verano, ese frescor que llega con la oscuridad y apacigua las calles hasta hace nada abrasadores, España jugando un Mundial y una mesa con amigos. Pocas cosas se parecen tanto a la felicidad y cuestan tan poco. Mucho menos a los que no jugamos y algo más, bastante, a esos tipos que se plantaron en Los Ángeles para meterles tres a Austria.
3 de julio 2026
Una noche de verano, ese frescor que llega con la oscuridad y apacigua las calles hasta hace nada abrasadores, España jugando un Mundial y una mesa con amigos. Pocas cosas se parecen tanto a la felicidad y cuestan tan poco. Mucho menos a los que no jugamos y algo más, bastante, a esos tipos que se plantaron en Los Ángeles para meterles tres a Austria.
Una noche de verano, ese frescor que llega con la oscuridad y apacigua las calles hasta hace nada abrasadores, España jugando un Mundial y una mesa con amigos. Pocas cosas se parecen tanto a la felicidad y cuestan tan poco. Mucho menos a los que no jugamos y algo más, bastante, a esos tipos que se plantaron en Los Ángeles para meterles tres a Austria.
Desde que escucho y leo las entrevistas de Lamine vuelvo a creer e ilusionarme con este equipo, es imposible que el mismo tipo que lleva a enanos y todo tipo de mujeres guapas a su cumpleaños sea el que habla con detenimiento, no rehúye los conflictos y las polémicas, se echa el equipo a la espalda y se ve campeón del mundo. O quizá no sea tan extraño, pero a muchos les gusta el drama y el escándalo y quieren hacer ver que se la cogen con papel de fumar.
Los austriacos son buenos en muchas cosas, pero no en el fútbol. Se notaba en la falta de ritmo, en ese juego tan abierto para luego no saber mover la pelota cerca del área ni mucho menos finalizar. No dieron bien ni patadas.
Cuando los españoles apretaron, estallaron todas las tuercas de los de blanco, perdieron el timón quedando a la deriva frente a las embestidas de Cucurella y los suyos. Primero Oyarzabal, luego Porro y otra vez Oyarzabal. Pusieron el 3-0 en el marcador, dejando zanjada una clasificación fácil y la sensación de que este equipo da para más, y además gana.
Rodri, que pareció que apenas estaba, es el tipo que más balones roba en lo que va de Mundial -este dato me lo dijo un tipo que llaman El Muela y se cree militar sin serlo, así que puede ser que no sea muy fiable. Yo le creo-. Y si sumamos a Cucu, tenemos a dos cracks capaces de multiplicarse, ocupar todo el campo y llegar a todo en el momento preciso.
Me pone muy nervioso la cámara ésta que muestra la visión del árbitro, es como si estuviese en una partida del Call of Duty o poniendo una película de estas de XVideos en las que nunca se presta atención a la trama. Otra cosa más a sumar en este empeño que parece que tiene Infantino en joder el fútbol.
Ganar fácil y por goleada tiene el mismo valor que hacerlo por la mínima y tras un partido horrible, aunque yo lo prefiero todo más fácil y bonito. Que sigan así y disfrutemos.
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