__MESSAGE__
Te quiero, Ahmed
Ya pasó con las hamburguesas y ahora vienen con los kebabs gourmet. No todo puede ser posteable y aesthetic.
14 de agosto 2025
Ya sabemos todos que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra. Sí, puedes negarlo todas las veces que quieras, pero todos hemos vuelto a caer en forma de tentación ya sea hablando con un ex o saltándose la dieta. Pero no estás solo, este es tu sitio.
Ya pasó con las hamburguesas y ahora vienen con los kebabs gourmet, así que cuidadito. Porque hay hordas de muchachos y muchachas que se graban en vertical y hablan de hamburguesas con carne de chuletón que ahora hacen lo mismo con algo sagrado: el kebab. Parece ser que la moda es hacer el durum con productos de kilómetro cero: pollos y vacas felices que tienen el código postal de la zona en la que está ubicado el local, verduras del día y salsas caseras. Dicen que además suena música supermegaguay que hace de todo aquello una experiencia. Porque claro, ahora no queremos comer, queremos fluir mientras masticamos.
Yo sigo teniendo mis dudas con el tema de los kebabs gourmet, porque un kebab es algo más que carne enrollada en una torta. Un kebab es el amigo que no te deja tirado a las seis de la mañana. Un kebab es masticar con la mirada perdida y disfrutar en silencio con tus colegas. Un troncho que no sabes muy bien qué es pero que tampoco te da por preguntarlo. Un manjar de juventud viendo el fútbol en la casa de un amigo cuando sus padres se habían ido de viaje. Una salvación de 5 euros con bebida el día que no quieres cocinar. Una mirada cómplice con ese hombre al que le suda la frente más que a un testigo falso y que Dios le dio el don de la sonrisa perenne. Y te ilusiona pensar que no está todo perdido, que las relaciones entre civilizaciones se sostienen gracias a negocios como el del bueno de Ahmed que día y noche está ahí para salvarte de la monotonía y soltarte un “amigo”. Eso sí que es una experiencia de verdad. Qué digo experiencia. Eso es una amistad.
No podemos vivir así. No todo puede ser posteable y aesthetic. Por eso sé con quién voy en esta guerra. No sé si podrán combatir los nuevos garitos gourmet contra el kebab de toda la vida. Es más, no sé quién es David y quién es Goliat en esta historia. Solo sé que mientras haya un kebab abierto de madrugada habrá personas de paz y fiesta. Y que cuanto más vayas a sitios en los que te sirven con guantes de látex negros menos posibilidades tendremos de vernos.
¿Qué opinas?
Sin comentarios¿Cristales sucios? Niños felices
Por Álvaro González
En un mundo cada vez más gris y monótono, un grafiti o una pintada es una forma de quejarse al mundo.
Los pasos que (no) dimos
Por Álvaro González
Hay una estatua en Cádiz que huye de sí misma. Es la de Carlos Edmundo de Ory, poeta y escritor gaditano cuyo recuerdo en piedra no solo sueña con irse del lugar, sino que se va
Amores de aeropuerto
Por Álvaro González
Hay algo que me sucede cada vez que piso un aeropuerto a solas: me enamoro con facilidad.
¿Cristales sucios? Niños felices
Por Álvaro González
En un mundo cada vez más gris y monótono, un grafiti o una pintada es una forma de quejarse al mundo.
No sex #68: Una escapada estúpida®
Por Carla Mouriño
Hablo de aquella escapada estúpida® que un día hiciste con esa persona que ya sabías tú, en el fondo y en la superficie, que no era para ti. Es más, estoy segura de que él o ella también sabía lo mismo que tú porque, amigas...
SM 26: Hasta el año que viene, San Mateo
Por Álvaro Boro
Se acaban las fiestas de San Mateo y con ello el final de estas crónicas.
Suscríbete a sustrato.
Apoya el trabajo de Álvaro González
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES