__MESSAGE__
70 años
Y me pregunto qué haría él
8 de octubre 2025
A veces puede ser difícil de imaginar que detrás de un hombre serio, con cara de pocos amigos y que en la época de Máximo Décimo Meridio hubiera sido el Comandante de los Ejércitos del Norte se esconda un corazón bueno y noble. Pero la realidad es que mi padre, que nos ha enseñado a todos que la única manera de hacer las cosas es desde el amor que sientes por tu familia y tus amigos, es uno de esos hombres a los que, para conocerlos, necesitas ser capaz de ver más allá de una coraza forjada en las profundidades de las minas de la Cuenca del Caudal.
Él que fue habitante de una colomina, que es siervo de la Virgen del Pilar y peregrino del Señor de Nazaret. Futbolista por la gracia del balón en un Lenense que consiguió un ascenso, enemigo de corruptos y bastardos, y que siempre se refugia en el amor de su mujer. Que es justiciero de su gente y sus barrios, que como buen tenor es trovador de la alegría y que ha cerrado muchos bares sin querer. Ha bailado en carnavales, ha llorado en las orillas de los mares al amanecer, ha perdido familiares y ha ganado otras familias se llama Luis Miguel.
Pero por encima de sus hazañas, mi padre es el espejo en el que me miro todas las mañanas o cuando las curvas de la vida son más pronunciadas de lo que deberían. Y, en silencio, me pregunto qué haría él. Para mucha gente podría ser un error pensar en qué haría su padre en una u otra circunstancia porque no les permitiría ser ellos mismos, pero cuando uno ha crecido con un hombre que ha sido fiel a sus principios y que antes de traicionarlos se ha ganado muchos enemigos lo ve todo muy distinto. Porque piensa que merece la pena luchar por lo que uno cree que es justo. Porque entiende que la gente que te rodea lo hace de corazón porque ven quién eres. Y porque un hombre vale lo que vale su palabra, su manera de ser y de estar en el mundo y la manera en la que mira a su mujer.
Hace unos días, ese minero que empezó en esas oscuras galerías donde muchos de sus compañeros perdieron la vida, pero que gracias a su esfuerzo terminó siendo ingeniero técnico cumplió 70 años. Y lo que me emocionó no fue ver cómo se rompió su coraza ante la sorpresa de sus amigos. Sino ver como los que allí estaban se emocionaban con él. Tal vez, por encima de todo lo material, el verdadero éxito de la vida sea tener gente a la que puedas mirar a la cara con la dignidad y el decoro que se merece la palabra amistad, que sepas que conocen todos tus defectos y aun así quieran estar a tu lado, que celebren tus éxitos como si fueran suyos y que se consideren unos privilegiados por haber sido capaz serte, y serles, leal en cualquier circunstancia. Cultivaste un bosque lleno de árboles y flores en el que ahora te cobijas y que no es otra cosa que la representación de tu corazón, que siempre estuvo al servicio de los tuyos.
Feliz cumpleaños, papá. Y gracias por habernos dado tanto a cambio de tan poco.
Sigue a Jaime Clemente Hevia
Recibe un email con todos los nuevos artículos de Jaime Clemente Hevia
¿Qué opinas?
Sin comentariosCerrad la boca
Por Jaime Clemente Hevia
Tengo la mala costumbre de que me gusta comer. Mucho. Muchísimo. Voy al gimnasio no solo para estar en forma sino para poder comer todo lo que quiero y cuando quiero.
Abrázalos
Por Jaime Clemente Hevia
No te preocupes, Hansi. No trates de entenderlos. Simplemente, abrázalos.
Lola & Cristina – Amargo Experience: Cuando lo vivido se convierte en conversación
Por Jaime Clemente Hevia
Forman parte de esa generación que no espera a que alguien le dé permiso para hacer cosas.
Levantar cabeza
Por Patricia Conor
El día que empecé a pensar este texto yo cruzaba los antiguos Callejones de El Perchel, de camino a la manifestación por la vivienda del 9 de noviembre de 2024. Caminaba hacia delante cuando el sonido de una grúa de demolición me sacó de mi ensimismamiento. Alcé la cabeza y observé atónita cómo una bola de derribo impactaba contra el muro de piedra que hasta entonces las vecinas, que miraban conmigo, habían llamado barrio, habían llamado casa.
a cuerpo triste.
Por carlotta cosials
me mudé hace unos años y (estúpida ambiciosa) decidí comprarme una cama gigante porque pensé (me prometí) que nunca volvería a vivir en una habitación tan pequeña como para que mi nueva cama gigante no cupiese.
Mi corazón es un call center
Por Nadia Risueño
me gustaría tener un novio sólo para textearle que viviese muy lejos y que nunca quisiera verme, sólo mantenerme entregada al texting, soltarme las mayores burradas, las mejores poesías, tenerme online todo el día, tenerme caliente todo el día que me pague por escribirle, que haga de mis chats mi trabajo full time con seguridad social incluida cotizando por escribirle entre las preguntas abismales y el sexting más asqueroso
Abónate a sustrato.
Apoya el trabajo de Jaime Clemente Hevia
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES