__MESSAGE__
Celebrar y sonreír
Cada vez son menos los hombres y las mujeres que celebran los éxitos ajenos como si fueran propios
24 de septiembre 2025
Cada vez son menos los hombres y las mujeres que celebran los éxitos ajenos como si fueran propios
Hay un momento en la vida donde los caminos se bifurcan. Lo hacen de manera natural porque, por mucha relación que tengas con tus amigos, la hoja de ruta rara vez es más distinta. Uno se empieza a dar cuenta de ello en el momento que el mundo laboral empieza a estructurar nuestra vida y, por ejemplo, aparecen las primeras oportunidades internacionales. No importa el destino porque, normalmente, quien toma esta alternativa suele poder vestir el currículum y promocionar cuando vuelva a casa de manera más rápida o aspirar a puestos más altos.
Sin embargo, es en las promociones o en los cambios de trabajo, donde uno empieza a conocer realmente a las personas que le rodean. Porque en las malas situaciones conoces a quienes no te abandonarán, pero cuando toca celebrar se puede ver en la mirada de cada uno los que verdaderamente se alegran. Hay relaciones donde, por mucho que la camaradería y el honor estén grabados a fuego, la envidia consigue resquebrajar la amistad y colarse entre las grietas.
Pero esto no sólo sucede con el trabajo. Cuando un amigo anuncia que se casa, además de la propia alegría que debería de generar semejante noticia, siempre hay gente pensando cómo él o ella puede estar a punto de casarse y él o ella estar soltero. Otra vez la envidia corrompiendo los momentos dónde lo único que debería de tener lugar son los abrazos y los besos. Lo más gracioso de todo es cuando uno los ve en la boda y, a pesar de su intento por disimular, sus caras terminan siendo el espejo del alma.
Resulta difícil de encontrar gente con el corazón limpio. Esos que cuando les cuentas un ascenso lo celebran como si su equipo metiera un gol en el último minuto o que si dices que te casas durante una comida le piden al camarero una botella de champán, te dan un abrazo, un beso y aprietan la servilleta por debajo de la mesa para evitar emocionarse.
No son necesariamente una especie en peligro de extinción, pero cada vez son menos los hombres y las mujeres que celebran los éxitos ajenos como si fueran propios. A veces, la mejor manera de disfrutar lo que nos gustaría haber vivido es contemplar a aquellos privilegiados a los que Dios se lo ha dado, y entregarse a la noble tarea de asumir que el valor de la amistad es celebrar y reír por los demás sin pensar en nada más que todo lo que nos une será la única manera de combatir el mal que quiere conquistarnos. Ceder hubiera sido lo sencillo, pero cuánto habríamos perdido por si no hubiéramos tenido el valor de remangarnos para luchar en el barro.
¿Qué opinas?
Sin comentariosCerrad la boca
Por Jaime Clemente Hevia
Tengo la mala costumbre de que me gusta comer. Mucho. Muchísimo. Voy al gimnasio no solo para estar en forma sino para poder comer todo lo que quiero y cuando quiero.
Abrázalos
Por Jaime Clemente Hevia
No te preocupes, Hansi. No trates de entenderlos. Simplemente, abrázalos.
Lola & Cristina – Amargo Experience: Cuando lo vivido se convierte en conversación
Por Jaime Clemente Hevia
Forman parte de esa generación que no espera a que alguien le dé permiso para hacer cosas.
La vanidad romana
Por Fernando Gepé
Me ofreció el filo de su bisturí. Acepté. Le di el sí. Prefiero ser decapitado antes que vivir con la insoportable pesadez del estar feo.
Gracias, Alsina
Por Álvaro Boro
Paré de correr cuando dieron las ocho y Carlos Alsina comenzó su último monólogo. Me quedé quieto en la falda del monte Naranco, con Oviedo al fondo, escuchando cada palabra que salía de su boca. Son muchos años despertándome con esa voz con la que tantas veces me fui a la cama o que me acompañó durante las horas de estudio.
Mormonismo multimedia
Por Elena Carmona
De momento el mormonismo es la única doctrina que ha conseguido que el ser influencer, vender tus productos healthy y explotar a tus hijos en internet sea para sus miembros una parte esencial de la misión evangelizadora.
Abónate a sustrato.
Apoya el trabajo de Jaime Clemente Hevia
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES