__MESSAGE__
El esquí no es el problema
Nada igual a esa sensación al coger el primer remonte, con el viento frío acariciando la cara
14 de enero 2026
Escribe Fer un alegato que puede parecer contra el esquí, cuando en verdad no lo es. Cuando hablamos de esquiar, lo hacemos de un deporte tan complejo, que a la vez que comprende toda la majestuosidad de paisajes impresionantes, de disfrute y doma de la naturaleza y de adecuación al medio; también está presente su aparatosidad, sus condiciones adversas y límites y un entorno hostil y cambiante. Todo ello y más hacen del esquí una afición, una práctica que sólo y exclusivamente puede ser concebida desde la pasión y la entrega absoluta.
Como aficionado y profesional del asunto, hablo con total conocimiento de causa, reconociendo que si no caes en la adicción, en ese vicio blanco y sano de deslizarse, bien podría considerarse tortura: madrugar, cargar con el equipo, esperar colas, dolor de pies y piernas, a veces congelaciones y otras golpes de calor.
Es verdad, y es así. Pero nada igual a esa sensación al coger el primer remonte, con el viento frío acariciando la cara; con llegar a la cima y contemplar un cielo abierto y limpio, como un dry martini, que contrasta con el manto blanco que lo cubre todo; ese sonido de los copos compactados crepitando debajo de las tablas; la nieve recién caída, un lienzo en blanco, que puede ser al Parnaso o al cadalso.
Fer ordena sus ideas tratando de disparar contra el deporte, cuando lo hace contra el entorno y cierta tontería que se apega al esquí. Contra todos aquellos que quieren hacer de este deporte no un negocio, algo necesario y que lo es, sino un modo de aparentar y medrar, una carta de presentación de todos aquellos ‘wannabe’ más interesados en el après-ski en la cafetería con nombre del champán de turno o en ir a bailar encima de una mesa en los pseudo-chiringuitos playeros disfrazados de Yeti. Señores, esto no es esquiar, esto es otra cosa. Y como ya defendí en otro texto, no digo que no sea parte del esquí, que también, pero no lo sustancial y no por lo que uno ha de subir a la montaña.
Estas Navidades, por ejemplo, se han formado colas inmensas para subir a Baqueira, para después del mediodía tener las pistas vacías y los bares llenos. Se gana pasta: sí. Pero no es de esto de lo que va la cosa. Tampoco de que los profesores de esquí tengan que hacer más de niñeras que de enseñar el deporte o que los pisteros salgan al rescate de aquellos que han bebido más de la cuenta.
Fer carga más bien contra toda esa patulea del pijerío patrio que asalta ciertas estaciones para luego contarlo que contra el esquí. Yo, también.
¿Qué opinas?
Sin comentariosEl arte de ser Morante
Por Álvaro Boro
Escribir sobre Morante de la Puebla es una empresa temeraria. Hay cosas que, cuando suceden, conviene contemplarlas antes que explicarlas, porque la palabra se queda pequeña cuando delante aparece aquello que no sabemos nombrar.
Apoteosis en el Café Central
Por Álvaro Boro
Esa puerta giratoria que recibe en el café y que hace a uno sentirse como si fuese un ciudadano del Imperio Austrohúngaro y dota de cierta nobleza y buen gusto.
Xiringüelu y nada más
Por Álvaro Boro
Es imposible que les cuente lo bueno que es este día, lo felices que nos hace a tantos, si no lo han vivido. Conozco a gente que vino desde el lejano Oriente para tomar unos culetes de sidra, dejarse achicharrar por el sol, recibir unos abrazos y respirar ese polvillo de la arena y quitar mocos negros dos o tres días después.
No sex #66: Llamada o whatsapp, esa es la cuestión
Por Carla Mouriño
¿Podré yo defender que pensar las palabras que se van a elegir tiene un punto de romanticismo?
El aeropuerto y mis normas
Por Marina Munar
Recuerdo un anuncio de la marca de bebidas Aquarius que cerraba con la siguiente frase: el verano hace bueno al invierno. Idea que cada año vuelve a mí cual boomerang.
El arte de ser Morante
Por Álvaro Boro
Escribir sobre Morante de la Puebla es una empresa temeraria. Hay cosas que, cuando suceden, conviene contemplarlas antes que explicarlas, porque la palabra se queda pequeña cuando delante aparece aquello que no sabemos nombrar.
Abónate a sustrato.
Apoya el trabajo de Álvaro Boro
Lee a tus autores favoritos y apoya su trabajo independiente y audaz.
VER PLANES